Una mole de hormigón en las termas

Una estructura cubierta de pintadas que costó dos millones recibe a los turistas que visitan las pozas públicas

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ourense / la voz

Pachi Vázquez era el líder absoluto del PSOE en Ourense y un peso pesado en el gobierno autonómico de Emilio Pérez Touriño. Corría el año 2008 y fue entonces cuando dio forma al proyecto estrella en la provincia de su Consellería, la de Medio Ambiente. Con la colaboración de la también ourensana Elena Espinosa, que era la ministra de Medio Ambiente en el Ejecutivo de Zapatero, puso en marcha la construcción de un centro de interpretación de los espacios naturales protegidos que existen en Galicia. La obra nunca llegó a terminarse y, tras gastar más de dos millones de euros, solo queda una mole de hormigón que recibe a los vecinos y turistas que visitan las termas públicas de la capital ourensana.

La intención, según anunciaron las autoridades políticas de entonces, era que en el año 2010 el centro estuviese en funcionamiento. Se trataba de poner en marcha un espacio museístico desde el que divulgar los atractivos de los parques naturales gallegos así como de los 59 Lugares de Interés Comunitario (LIC), las 14 Zonas de Especial Protección de Aves (ZEPA) y las 383.000 hectáreas incluidas en la Red Natura 2000 que existían en la comunidad. La idea era que el centro fuese un lugar de referencia para visitas escolares de toda Galicia.

Pachi Vázquez lideró el proyecto haciendo hincapié en que su ubicación en Ourense obedecía al objetivo transversal del gobierno bipartito de lograr el llamado reequilibrio territorial. Con un presupuesto de 8,5 millones de euros, se trataba de una actuación muy ambiciosa que, además, logró financiación europea para su desarrollo. Las obras comenzaron con esa hoja de ruta, pero el contexto político cambió. En el año 2009, el Partido Popular recuperó el poder en la Xunta y las diferencias del ejecutivo autonómico con el central no tardaron en afectar a este proyecto. Las máquinas y los obreros se retiraron en el año 2011, después de que la Administración hubiese gastado 2,2 millones de euros en lo que, finalmente, es tan solo una mole de hormigón.

Se da la circunstancia, además, de que el esqueleto de lo que iba a ser un centro de referencia en términos medioambientales se encuentra en Quintela de Canedo, justo en el camino que lleva a las pozas termales de uso público que existen en las riberas del río Miño. A falta de contenidos divulgativos sobre los parques naturales gallegos, en el centro de interpretación solo hay pintadas de los grafiteros locales. La estructura afea el entorno y el proyecto no lo defiende ya ni siquiera el PSOE, cuyo portavoz, José Ángel Vázquez Barquero, se enfrentó a Pachi Vázquez en distintos procesos políticos internos. Hasta hace unos años, los socialistas reivindicaban la ejecución del proyecto, pero este es un asunto que ha salido de la agenda política local. Desde al año 2016 no se trata en sesiones plenarias, pero la mole sigue allí.

El alcalde reitera que el proyecto no puede ejecutarse porque está en zona inundable

Al actual alcalde de la capital ourensana, Jesús Vázquez, del Partido Popular, no le duelen prendas en reconocer que la presencia de la mole de hormigón de lo que iba a ser el centro de interpretación de parques naturales de Galicia es una «vergüenza» para la ciudad. El regidor apunta que este proyecto tiene difícil solución y que fue mal planteado desde el principio, puesto que está en zona inundable. Se trata de un problema muy común en las riberas del Miño que no fue tenido en cuenta en su momento con distintas obras, pero que provoca, por ejemplo, que las termas de uso público se aneguen cada vez que hay lluvias intensas o la presa de Velle abre sus compuertas para regular el caudal del embalse.

La última referencia a este proyecto en la actividad política del Concello de Ourense se puede encontrar en el año 2017, cuando se dio a conocer un informe elaborado por la Dirección Xeral de Conservación da Natureza de la Xunta de Galicia que concluía que la única posibilidad de salvar la idea inicial era la de construir un muro perimetral para evitar futuras inundaciones. Solo de ese modo la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil permitiría ejecutar el proyecto. Ese documento alertaba, no obstante, de que esa actuación supondría un «notable incremento do custo da obra iniciada».

Una década después de que esta actuación fuese proyectada por Pachi Vázquez y Elena Espinosa, el centro de interpretación de parques naturales sigue sin ser una realidad y, de la idea inicial, solo queda una mole de hormigón que recibe a los turistas y a los ourensanos cada vez que visitan las termas de uso público que existen a orillas del río Miño en Ourense.

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