Nueve chinos acaban en el hospital en Vigo intoxicados por comer una ensalada

Á. P. VIGO / LA VOZ

GALICIA

El hospital vigués
El hospital vigués XOAN CARLOS GIL

Todos presentaban los mismos síntomas: sudoración, agitación e incluso alucinaciones

05 jul 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Un total de nueve personas de origen chino llegaron el martes por la noche en ambulancia al Hospital Álvaro Cunqueiro. Todos ellos habían participado en una cena en el domicilio de uno de ellos. Empezaron a encontrarse mal al mismo tiempo y todos presentaban los mismos síntomas: sudoración, agitación e incluso alucinaciones. El 112 activó una alerta. Se sospecha que todos sufrieron una intoxicación alimentaria, pero no se conoce el origen concreto. Anoche, permanecían cuatro personas en la unidad de cuidados intensivos, cuatro más en urgencias y uno en el Hospital Povisa. Según fuentes sanitarias, no se temía por la vida de ninguno.

El hecho de que todos -son siete hombres y dos mujeres, de entre 35 y 50 años- presenten los síntomas a la vez centra todas las sospechas en la comida. Otro chino acudió al hospital con una planta que, explicó, habían cogido en la finca de un vecino y que habían utilizado para hacer una ensalada. Lo hacían habitualmente. Fuentes del Cunqueiro que conocen el caso explican que la comunicación fue complicada hasta que un traductor llegó al hospital sobre las 13 horas de ayer. El servicio de urgencias pidió ayuda a la Facultad de Biología de la Universidade de Vigo. Después de enviar fotos de la planta, acudió una bióloga y concluyó que aquello era amaranto, también conocido como bledo. Y no es tóxico.

La planta también se envió a analizar a Santiago, aunque se da por hecho que la causa de la intoxicación no es esa. O sí. Pero indirectamente. Porque una línea de investigación apunta a que cuando acudieron a buscar las plantas a la finca del vecino tal vez las mezclaron con otras que eran tóxicas. Otra hipótesis es que al tomar las plantas pudiesen ingerir también pesticida. Hay otra posibilidad que es que los chinos comiesen estramonio, una planta cuyas propiedades alucinógenas son sobradamente conocidas.