La investigada por intentar estrangular a su hija no podrá acercarse a ella

Carmela López
carmela lópez FERROL / LA VOZ

GALICIA

CESAR TOIMIL

La mujer, que declaró que había consumido cocaína, quedó en libertad con cargos

11 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La vecina de Ferrol de 31 años que provocó un amplio dispositivo de búsqueda de 39 horas después de que, supuestamente, hubiese intentado estrangular a su hija de diez años en el pinar de Doniños, quedó en libertad con cargos a las dos de la tarde de ayer. En el auto dictado por la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Ferrol figura su condición de investigada -antigua figura de imputación- por delitos de lesiones y maltrato, pero se hace constar que no se descarta que pudiera serlo por tentativa de homicidio.

La jueza resolvió, asimismo, suspenderle la custodia de la menor, que tenía compartida con el padre, del que está separada y que ahora la asume por completo mientras no se resuelva la presente causa y se acredite que la madre está recuperada. Se ha dictado, asimismo, una orden de alejamiento, por la que la progenitora no podrá acercarse a menos de 200 metros de la niña.

La investigada lograba así eludir la prisión provisional tras haber declarado ante la jueza de guardia que no fue consciente de haber cometido los hechos que le atribuyen porque sufre una gran depresión y ese día estaba afectada por el consumo de cocaína. En esta línea, manifestó que no tuvo intención de causarle ningún daño a su hija, que se encontraba muy mal y que ni siquiera sabía dónde estaba, confirmando la sospecha apuntada por este periódico de que el operativo de búsqueda no la localizó antes porque se había escondido. Así, la mujer manifestó ayer ante la jueza que no era consciente de lo que estaba pasando y que se escondió porque se le fue la cabeza y creía que alguien quería causarle daño.

El paso siguiente en el procedimiento judicial abierto será la realización de un informe forense, para determinar si lo relatado por la mujer es veraz y si el consumo de cocaína pudo haberle afectado sus facultades volitivas e intelectivas en el grado en el que ella apunta.

 No hay denuncia del padre

Por el momento en las diligencias no hay personación de acusación particular porque, a día de ayer, su expareja y padre de la niña no había formulado denuncia contra ella.

La investigada fue puesta a disposición judicial a media mañana de ayer, después de haber sido dada de alta en el servicio de Urgencias del Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol (CHUF) y de pasar por la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de Ferrol-Narón, en la que no llegó a declarar.

Durante la noche había estado en observación en el citado centro hospitalario, custodiada por la Policía en calidad de detenida. Estaba previsto que ya recibiese el alta médica a última hora de la tarde del viernes pero, según pudo saber este periódico, se cree que simuló estar dormida para retrasar su traslado a la Comisaría, por lo que finalmente se optó por dejarla pasar allí la noche y se estableció un servicio de vigilancia policial en el hospital, como está establecido en los casos de detenciones con ingreso en un centro sanitario.

La mujer ya había sido examinada por la tarde por un psiquiatra de guardia, además de ser sometida a una prueba de radiodiagnóstico.

La búsqueda se complicó porque la desaparecida estaba tratando de esconderse

El amplio operativo de búsqueda, en el que participaron un helicóptero, una embarcación y miembros de la Policía Nacional, Bomberos, Protección Civil y perros de salvamento, no dio frutos antes porque la desaparecida estaba tratando de esconderse, según ella misma reconoció ayer ante la jueza de guardia de Ferrol. De hecho, el mérito de la localización hay que atribuírselo al personal del Helimer, que en la segunda jornada de rastreo observó algo en una gruta de los acantilados de Doniños, que resultó ser el brazo de la mujer. El hecho de que se encontrase a un kilómetro del punto en el que la menor situó la supuesta agresión de su madre y de que se tratase de un lugar rocoso pero accesible a pie también desbarató la posibilidad de que la mujer se hubiese caído al mar.

La niña había sido encontrada sobre las siete de la tarde del miércoles por dos jóvenes que estaban dando un paseo y la vieron salir del pinar con el pelo enmarañado, con sangre en la cara y llorando. La pequeña, que ahora está con su padre, les contó que su madre había intentado estrangularla, además de meterle tierra y arena en la boca.