Paneles y atriles explican donde estaban los lugares más conocidos del antiguo pueblo
19 sep 2017 . Actualizado a las 23:20 h.El viejo pueblo de Portomarín está a punto de emerger casi por completo de las aguas del embalse, algo que se producirá en pocos días si continúa la sequía, y la consecuencia será que miles de personas se acercarán a verlo los fines de semana.
Este ritual se repite casi todos los años y supone un maná para los sectores del comercio y de la hostelería de la localidad. La visita a las ruinas de un pueblo que desapareció bajo las aguas hace más de medio siglo y que hoy es el embalse de Belesar son un gran reclamo turístico, pero el problema que tenían hasta este momento es que los curiosos veían sus restos, aunque no sabían nada sobre los lugares que ocupaban los principales monumentos -la mayoría trasladados piedra a piedra al nuevo emplazamiento- ni cuáles eran los lugares más relevantes de la localidad.
Esa carencia quedó solucionada desde la pasada semana gracias a la colocación de paneles informativos en los que se explica tanto los lugares que ocupaban edificios singulares, como el Pazo de Berbetouros, los puentes, la iglesia de San Nicolás o la fábrica de la luz, a lo que hay que sumar las viviendas de la antigua aldea de Ferreiroá.
El proyecto contó con un presupuesto de 30.000 euros y consta de cuatro grandes atriles con información detallada y diez paneles de menor tamaño con explicaciones más sucintas de distintos lugares. Las explicaciones históricas están en tres idiomas, algo normal considerando que una gran parte de los turistas que visitan esta localidad son peregrinos de todo el mundo que recorren el Camiño Francés, y el lema de toda las señales es: «O belo e vello Portomarín».El regidor, Juan Serrano, fue de los primeros en darse cuenta del tirón turístico del viejo pueblo cuando emerge de las aguas, y por ello determinó acometer el proyecto de señalización. Los carteles ya están colocados y se mantendrán en su sitio hasta que las aguas suban de nuevo. Entonces, se retirarán para volver a aparecer cuando renazca el viejo pueblo.
Discretos registros de lluvia en el sur de Ourense, la zona más castigada
S. A.
La madrugada de este lunes fue lluviosa en prácticamente toda Galicia, aunque hubo excepciones y las precipitaciones se repartieron de manera desigual. La estación de MeteoGalicia que más precipitación recogió fue la de Ortigueira, con casi 15 litros por metro cuadrado (14,8), seguido de Cariño, que marcó 14 litros. Mientras en la zona sur de Ourense, la más castigada por la sequía, los valores son muy discretos. En municipios como Riós, Verín, A Trabe, Baltar o Xinzo no se acumuló ni un solo litro de lluvia. El déficit de precipitación que Galicia lleva sufriendo desde enero también se ha registrado en agosto. A pesar de que se trata de un mes con escasas lluvias, en este año se registró un 19 % menos de precipitación de lo que es normal. El fenómeno conocido como gota fría y que se dio a finales de agosto benefició precisamente al sur de Ourense.