Ampliando horizontes

Tino Novoa EN LA FRONTERA

GALICIA

28 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

En la política, como en la vida, uno puede encerrarse en su grupo natural y no moverse de esa posición, lo que supone defender a capa y espada lo propio y negar el agua y la sal al otro. O se pueden buscar puntos de encuentro con el distinto para, a partir de la implicación de todos en una tarea compartida, ampliar horizontes y alcanzar objetivos de otra forma imposible. Esta opción es el fundamento de la socialdemocracia clásica, un pacto entre clases que compromete a todos en el crecimiento y la distribución lo más equitativa posible de la riqueza generada. Este pacto social contribuyó decisivamente al progreso europeo de posguerra. Pero se empezó a resquebrajar con el esplendor neoliberal de los 80 y se ha quebrado definitivamente con la crisis actual.

En España, el proceso se ha hecho en la mitad de tiempo y la ruptura final, pilotada por el Gobierno de Rajoy, ha sido mucho más dolorosa. Las medidas económicas, la reforma laboral, los recortes sociales y hasta las políticas de seguridad han fracturado la sociedad y descosido el consenso de la transición. Por eso, la explosión de opciones políticas del nuevo Parlamento ofrecía la oportunidad de recomponer el contrato social roto. El acuerdo PSOE-Ciudadanos podría haber sido un paso, aunque insuficiente, en el buen camino. Pero parece más un movimiento oportunista de Pedro Sánchez, al que le ha sobrado afán táctico y le ha faltado espíritu para elaborar un relato coherente y sólido. Amagó con girar a la izquierda para acabar aparcando a la derecha. Hace tiempo que el PSOE avanza dando tumbos sin saber bien cómo fusionar esas dos almas que le hicieron ser punto de encuentro. Y esa desorientación ha calado en sus militantes, prácticamente la mitad de los cuales han optado por desentenderse de una consulta planteada de forma tramposa y absurda. Echar las campanas al vuelo, como hizo Sánchez, con ese nivel de participación es autoengañarse. Aún tiene por delante el desafío de hacer reconocible al PSOE con un discurso claro y congruente que sume a ambos lados. Es decir, ampliando horizontes.