Albert Rivera destaca sus coincidencias con el PSOE

Enrique Clemente Navarro
e. clemente MADRID / LA VOZ

GALICIA

SUSANA VERA | reuters

Se presenta como el único líder capaz de desbloquear la situación. No considera votar a favor de la investidura de Sánchez, pero tampoco lo descarta

02 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Ciudadanos se quedó muy lejos de las altas expectativas que había despertado el 20D. Sus 40 escaños no son suficientes para determinar una mayoría del PP ni del PSOE. Pero Albert Rivera ha logrado recuperar un lugar central en el complicado escenario político. A Mariano Rajoy su apoyo no le sirve de nada y su papel de mediador para formar el «Gobierno de transición» por el que abogó ayer tras reunirse con el rey parece destinado al fracaso, ya que ni el PSOE ni el PP están dispuestos ni a gobernar juntos ni a dejar que lo haga el otro. Pero, para Pedro Sánchez, Rivera se ha convertido en el pilar fundamental de su estrategia política en su intento de formar un «Gobierno progresista y reformista».

Rivera se presentó ayer como el único líder capaz de desbloquear la situación, que aseguró no se debe a un vacío constitucional, sino a un «vacío de sentido común» y de la que responsabilizó directamente a Rajoy Sánchez por poner sus agendas personales por encima de los intereses del país. Su objetivo es actuar como mediador entre populares y socialistas, con los que dijo ayer abrirá negociaciones esta misma semana, haya o no candidato designado por el monarca. Puso como ejemplo lo que hizo para lograr el acuerdo sobre la Mesa del Congreso.

El líder de la formación naranja enfatizó sus coincidencias con el PSOE, en asuntos como la reforma constitucional y la defensa de la soberanía nacional, mientras puso de manifiesto el punto que le separa irremediablemente de Podemos, la defensa de la autodeterminación de Galicia, País Vasco y Cataluña. Eso sí, también dijo que hay asuntos en los que pueden colaborar, como la reforma de la ley electoral, la regeneración democrática o un plan de choque contra la desigualdad. Señaló que no es partidario de extender «cordones sanitarios a nadie», ni al PP ni a Podemos, pero que no participará en un Gobierno con «partidos que defienden el referendo o la salida del euro». «Una cosa es no gobernar juntos y otra, no legislar juntos, vaticino que en algunas leyes seremos aliados», añadió.

El acercamiento a Sánchez no quiere decir que esté dispuesto a votar a favor de su investidura para conformar una minoría de 130 escaños, que necesitaría de la abstención del PP o de Podemos. «No lo consideramos. Tampoco considero ir a la luna, pero no lo descarto», señaló.