El dueño de la finca, un vecino, un tractorista y un policía local fueron atacados por un enjambre furioso cuando desbrozaban maleza en Vigo
15 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Cuatro vigueses sufrieron picaduras de avispas asiáticas que salieron furiosas de su nido porque un tractor que desbrozaba la maleza de una finca lo rozó lateralmente por accidente. Es el primer ataque a seres humanos de tal envergadura en Vigo. Este verano los bomberos destruyen un nido cada noche, ayer mismo uno en un árbol de San Andrés de Comesaña. Lo consideran una plaga. Ese avispero, como otras colonias que se han expandido por Vigo, estaba sin localizar en una finca que llevaba 4 años sin cortar zarzas ni matorrales.
El ataque ocurrió a las 16.50 horas del jueves. Primero fueron heridos el tractorista, el dueño de la finca y un vecino, y después un policía local que acudió a retirar el tractor y fumigar el nido.
«Foi un espectáculo, nunca vin tal cousa, tíñaas por todos lados, estaba a tope e atacaban seguido, estaban enfadadas e ben. Era un bo bicho, picaban forte, quitei o chaleco, saltei do tractor e corrín polo campo. Se as collo polo medio, Deus sabe o que tería saído de aí», contó ayer el conductor de la desbrozadora, José Ángel Costas. Sufrió picaduras en el cuello, la cabeza y una mano. Bajó la hinchazón con hielo.
El enjambre también atacó al dueño de la finca, en el Camiño da Marquesa, en la parroquia viguesa de Valadares. Sufrió picaduras en un ojo pero pensó que le había saltado el resto de una zarza. Se quedó quieto y recibió más picaduras en la cara. Luego, y se encontró mal, por lo que lo evacuaron al Hospital Povisa, donde recibió el alta horas después.
Otro lesionado es un vecino que trabajaba en su maizal y se acercó a curiosear a la finca contigua para ver si pasaba el tractor por una senda. «Fun mirar o que pasaba e xa vin saír escopetado ao do tractor, elas collérono pola cabeza. A min colléronme na corredoira. Son enormes, estas pinchan e morden, o peor é o picor. Son máis grandes cás outras, diferéncianse porque teñen coma a cuncha dunha tartaruga cun buraco no medio. Dan medo», contó Fernando Ricoi. Sufrió picaduras en su brazo izquierdo y alivió el dolor con vinagre. Por el dolor, el tractorista no podía sacar del nido la desbrozadora y la policía local fue a retirarlo. El cuarto lesionado es un agente que inició el protocolo de eliminación de los panales cuando él y un compañero fueron atacados de nuevo por los insectos y le picaron en la nariz. Él mismo, protegido con una prenda de vestir adecuada para manipular abejas, fumigó todo el nido.
El avispero seguía ayer en la finca, asomado entre las silveiras, pero nadie quería acercarse a él por miedo a que saliese algún insecto. El tractorista Costas sufrió hace tiempo dos ataques de avispas comunes. «As outras avespas pican e escapan, pero estas atacan seguido», afirma.