Ana Pastor asegura no tener constancia de que este problema existiese
23 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Mientras la coordinadora de la Dirección General de Tráfico en Galicia, Victoria Gómez, decía anteayer que es necesario reducir el número de señales en las carreteras gallegas para evitar la confusión que se produce a veces, la ministra de Fomento, Ana Pastor, aseguraba no tener constancia de que este problema existiese. «No tengo constancia, y nadie me lo ha dicho, de que se esté incumpliendo la norma en materia de señalización», dijo.
Pastor, cuyo departamento es el responsable de la señalización vial, afirma que no cree que nadie esté haciendo nada en contra de la legalidad y el derecho, e invita a que «si alguien sabe que se está incumpliendo alguna norma, que lo diga». «Afortunadamente -expone la ministra- este es un país donde hay unas normas y unas leyes» y, por lo tanto, entiende que «todo lo que haya en las carreteras será conforme a la ley y al derecho», y no cree «que haya alguien que esté haciendo algo que vaya en contra de eso, en señalización y en todas las materias», insistió la ministra.
La coordinadora de Tráfico en Galicia explicaba que se estaba planteando una reducción del número de señales en algunas zonas de la comunidad con el fin de que las limitaciones de velocidad sean más claras y para evitar los tramos en los que, en un recorrido de escasos metros, confluyen varias señales con limitaciones de velocidad diferentes.
polémica señalización viaria
La dispersión de los núcleos de población contribuye a la multiplicación de señales
La coordinadora de Tráfico en Galicia hablaba de que la señalización de las vías secundarias gallegas obliga muchas veces a los conductores a moverse mediante continuos frenazos y acelerones e impide mantener una velocidad constante. Esta característica, que distingue a Galicia de muchos otros puntos de España, tiene que ver con el hábitat particular de la comunidad. La sucesión de núcleos de población dispersos da lugar a que muy pocas veces en las vías secundarias sea posible cubrir un número elevado de kilómetros sin cruzar una población y, por lo tanto, sin tener que reducir la velocidad.
Esta concentración de áreas pobladas es particularmente intensa en la franja litoral atlántica de la comunidad, donde muchas comarcas son prácticamente un continuo de población y donde, en consecuencia, las limitaciones de velocidad y las señales indicadoras se multiplican.