El edificio de los juzgados de Lugo nunca ha tenido licencia de apertura

M. C. lugo / la voz

GALICIA

Lleva 15 años funcionando en la ilegalidad aunque está ocupado precisamente por la administración que sanciona a quien vulnera la ley

18 ene 2015 . Actualizado a las 04:00 h.

El edificio de los juzgados de Lugo no tiene licencia de apertura ni de actividad. Nunca la tuvo, desde que en el año 2000 fue ocupado por los juzgados tras terminar las obras ordenadas por la Consellería de Xustiza, Interior e Relacións Laborais. Es decir, lleva 15 años funcionando en la ilegalidad aunque está ocupado precisamente por la administración que sanciona a quien vulnera la ley.

En el año 2000 se hizo el traslado de los primeros juzgados aún con la luz de obra, y luego fueron llegando otras oficinas judiciales. Durante algún tiempo incluso estuvo allí la Audiencia Provincial, mientras se reformaba el palacio que ocupa ahora, y posteriormente la Audiencia pasó a su ubicación actual y el nuevo edificio de los juzgados se fue llenando hasta alcanzar la ocupación que tiene hoy. Se desconoce cuánto tiempo estuvo con luz de obra, pero en la práctica sigue siendo un edificio en obra que no debería estar ocupado. La licencia tendría que haberla concedido el Concello después de que los técnicos supervisasen y certificasen que el edificio cumplía todos los requisitos legales para ser ocupado.

Código de la construcción

Quizá ese es el problema: que el edificio no podría ser legalizado por algunas de las características que incumplen la legislación. La más llamativa es que la escalera interior no tiene puertas estancas y constituye una «chimenea» por la que avanzaría el humo en cuanto se produzca un incendio. En caso de que no pudiese ser apagado rápidamente, también permitiría al fuego avanzar hacia las plantas superiores. Curiosamente, en cada planta hay una compuerta que se activaría en caso de incendio y que divide la planta en dos partes, dejando teóricamente una de las cabeceras del edificio a salvo, pero no la otra.

Otro impedimento son las columnas de hierro a la vista. El código de la construcción exige que estén protegidas por un material que soporte las llamas durante una hora y media o dos. El edificio tiene toda la fachada trasera, que da hacia las pistas de atletismo de los institutos, soportada por columnas de hierro a la vista, sin protección.