¿Un invierno polar para Galicia?

GALICIA

El modelo de un investigador de Massachusetts prevé, observando la cantidad de nieve en Siberia, una estación gélida y desapacible

06 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando uno escucha que la Tierra se está calentando lo que espera es calor. Pero he aquí una paradoja. En Europa los inviernos tienden a ser cada vez más crudos y fríos. Si bucean en su memoria meteorológica recordarán que los dos últimos han sido especialmente duros. El de 2013 fue el cuarto más lluvioso desde 1961. Y qué decir del último. Las nueve alertas rojas en el mar hablan por si solas. Ahora debemos prepararnos para otra estación desapacible y además gélida. Lo sabemos por un modelo desarrollado por el investigador Judah Coehn, del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Observando la cantidad de nieve en octubre en Siberia es posible saber cómo se comportará el tiempo por nuestras latitudes durante los meses de diciembre, enero, febrero y marzo. Este sistema es diferente a las previsiones estacionales que, en la actualidad, son más experimentales que otra cosa y no son acertadas. Se trata de una correlación y no ofrece una predicción de las condiciones meteorológicas sino del comportamiento de la circulación de la atmósfera. De hecho es válido únicamente para el invierno. Pero lo que sí podemos hacer es traducir las anomalías. «Es el pronóstico más fiable para muchas zonas del mundo», asegura Juan Taboada, de MeteoGalicia.

Anticiclón siberiano

En la zona de Eurasia cuando la capa de nieve es notable, el enfriamiento de la superficie genera un anticiclón térmico como consecuencia del aire tan frío y pesado. En octubre se ha registrado la extensión de nieve más grande y que crece con mayor rapidez desde 1998. El calentamiento en el Ártico deja más superficie de agua al descubierto en septiembre y por tanto aumenta la fuente de humedad. Eso ocasiona más evaporación y por eso hay más nieve. La anomalía ha llamado la atención de la comunidad científica por sus posibles consecuencias. «El reforzamiento de esas altas presiones modifican la circulación general de la atmósfera en el hemisferio norte, la estratosfera y el vórtice polar. Si hay más nieve se debilitan los vientos que confinan el aire que hay en el Polo Norte y provocan que la Oscilación del Atlántico Norte sea negativa», explica Taboada. Para nosotros la NAO es muy importante porque nos indica por dónde andan las borrascas y los anticiclones. Decir que espera un invierno húmedo no es ninguna novedad. Galicia es el comité de bienvenida de los frentes asociados de los sistemas de bajas presiones atlánticos que suelen situarse sobre el Reino Unido. Incluso es muy normal que barran únicamente nuestra comunidad en toda la península. Esto explica nuestra fama. Pero parece que durante los próximos meses no habrá tanta exclusividad. «Otro efecto de un vórtice polar más débil es que el Jet Stream se moverá más hacia el sur y, con él, las borrascas. No solo eso, una NAO negativa significa un anticiclón retirado también hacia el sur. Sin escudo protector los frentes seguirán penetrando por Galicia pero la novedad será que también llegarán al resto de España, incluso al Mediterráneo», aclara el meteorólogo.

Un frío ártico

El ya famoso invierno de las ciclogénesis explosivas nos regaló un temporal tras otro. Aunque no fue gélido. Soplaron vientos muy fuertes pero del sur y, por tanto, las temperaturas no descendieron tanto. Durante los próximos meses no solo nos enfrentaríamos al mal tiempo sino a un riguroso frío. Las irrupciones de aire procedente del Ártico podrían ser frecuentes. «La corriente en chorro, que es como una cuerda, se destensa. La circulación sería meridional, con movimientos del norte hacia el sur que empujaría el aire polar hacia nuestras latitudes», señala el físico.

Si la previsión se cumple, la nieve podría ser otro de los principales protagonistas de este invierno. La combinación de unas precipitaciones que prometen ser abundantes y las bajas temperaturas no solo dejarían nevadas en las cotas más altas sino que los copos podrían caer en zonas de la comunidad donde no suelen hacerlo, incluso a nivel del mar. Sería por tanto una estación para el recuerdo. Porque con la nieve basta con que llegue un solo día a una localidad gallega donde han olvidado lo que es levantarse y ver todo blanco para tenerlo presente el resto de la vida.

El modelo tiene un alto porcentaje de éxito pero nunca hay que olvidar la variabilidad natural del clima que puede entrometerse. Está, por ejemplo, El Niño que a pesar de que ha terminado siendo débil es un fenómeno oceánico con una incidencia en todo el planeta. Pero la apuesta de la comunidad científica para los próximos meses es por un tiempo muy frío y lluvioso.

Xavier Fonseca es presentador de «Historias del tiempo», de V Televisión.