Arrestan a una empleada de la limpieza de los juzgados de Santiago por los robos en el edificio
GALICIA
La Guardia Civil detectó que ella y su pareja, otra de las tres mujeres detenidas, vendieron joyas en una casa de segunda mano
10 oct 2014 . Actualizado a las 08:48 h.La Guardia Civil ha resuelto el misterio. Tras los robos en los juzgados de Santiago no había una banda que actuaba por encargo para hacerse con jugosos expedientes sobre casos como el robo del Códice Calixtino, el asesinato de Asunta o la operación Caballo de Troya. La trama estaba más cerca de un guion de Berlanga que de uno de Hollywood y se ha resuelto con la detención de cuatro personas, una de ellas una empleada de la limpieza que presuntamente aprovechaba que trabajaba dentro de las instalaciones y que tenía llaves de muchas dependencias para campar a sus anchas por el edificio y llevarse joyas que estaban en depósito y otros objetos de valor.
La investigación apunta a que la empleada de la limpieza llevaba unos cinco meses perpetrando robos. La Guardia Civil detectó que ella y su pareja, otra de las tres mujeres detenidas, vendieron joyas en una casa de segunda mano, operación en la que habrían utilizado sus DNI.
Esos robos fueron a más hasta que el último fin de semana de agosto llegaron a su clímax. La limpiadora se hizo con el mando a distancia que abre la puerta del garaje de los juzgados e introdujo al menos un coche en las instalaciones para llevarse una caja fuerte del juzgado de primera instancia número dos. En la operación contó presuntamente con la ayuda de los otros tres detenidos, su pareja, un hermano de su pareja y la novia de este último.
Además de la pesada caja fuerte de más de cien kilos, en los juzgados se percataron de que se habían manipulado algunos expedientes, entre ellos el de la causa paralela que se sigue contra el ladrón del Códice Calixtino por robar cartas a sus vecinos.
Los cuatro detenidos pasaron ayer a disposición judicial. No se mostraron colaboradores y su actitud les salió cara, ya que el juez decretó prisión provisional para todos y ya han ingresado en la cárcel de Teixeiro. Los funcionarios judiciales felicitaban ayer a los guardias civiles por haber puesto fin a una situación que les generó gran intranquilidad.
La chica que quiere llamarse Rubén
Huraña y callada, la empleada de la limpieza detenida como presunta autora de los robos en los juzgados de Santiago confraternizaba poco con sus compañeras de trabajo. Es más conocida en el Registro Civil, ya que había iniciado el expediente para cambiarse su nombre de mujer por el de Rubén, ya que quiere que le traten como el hombre que se siente. Tras el revuelo que produjo el robo de la caja fuerte de uno de los juzgados, que la Guardia Civil le imputa, la arrestada se mostró más locuaz y llegó a comentar el golpe con algún trabajador ante el que se mostró alarmada.