Inquilinos en la casa de Fraga

Fabio suárez / a. c. REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Ante la imposibilidad de vender la propiedad de Perbes por 1,8 millones, la vivienda, que durante agosto está ocupada, es alquilada por meses

17 ago 2014 . Actualizado a las 16:12 h.

El chalé que Manuel Fraga compró en Perbes (Miño) a comienzos de los años sesenta continúa en venta cuando ya han pasado más de dos años desde la muerte del expresidente de la Xunta. Ante la dificultad para venderlo, es alquilado por semanas o quincenas, y en lo que va de agosto ha estado ocupado por inquilinos que han pasado en el lujoso chalé sus vacaciones. De cara a septiembre la casa quedará nuevamente desierta y en busca del comprador que esté dispuesto a pagar 1,8 millones de euros por ella, según fuentes del sector inmobiliario, aunque todo apunta a que el precio es negociable.

Entre los muros del chalé en que Fraga solía veranear se custodian pedazos de historia. El hecho más importante fue el atentado del que fue objetivo la casa el 27 de mayo de 1988. Perpetrado por la organización terrorista Exército Guerrilheiro, el ataque provocó graves daños y destrozos apenas un año y medio antes de que Fraga consiguiera la primera de sus cuatro mayorías absolutas en Galicia. El incidente hizo necesario reformar la vivienda y obligó a la presencia permanente de dos guardias civiles y a la instalación de cámaras de vigilancia, que cambiaron la hasta entonces tranquila residencia del expresidente de la Xunta. La vivienda también fue testigo de las reuniones que Fraga mantuvo con Rato, Cascos, Trillo y Lucas en el 89, que concluyeron con la entronización de Aznar como candidato popular a la Moncloa en detrimento de Isabel Tocino. También en Perbes se gestó en el 2005 la sucesión de Fraga en favor de Feijoo.

La parcela comprada por el antiguo jefe del Ejecutivo gallego en el año 62 tenía mil metros cuadrados y costó 25.000 pesetas. Posteriormente compró 2.700 metros más, con lo que consiguió cuadruplicar el tamaño de la propiedad. El precio también se ha multiplicado en estos años, por 12.000, y ha alcanzado los 1,8 millones de euros.

El chalé, con 900 metros cuadrados de superficie está protegido por un alto muro de piedra y cuenta con impresionantes vistas de la bahía, así como un acceso directo a la playa en la que solía bañarse Fraga a primera hora. La casa principal es una construcción de tres plantas de altura con siete dormitorios, biblioteca, despacho, sala de estar, salón principal con chimenea y un comedor de 80 metros cuadrados con vistas al mar, además de la cocina y seis cuartos de baño. La finca cuenta también con una casa de invitados con dos dormitorios.

Muchos vecinos de la zona aún recuerdan la llegada de la familia Fraga a Perbes cada verano, donde eran muy queridos. Para ellos, aunque la propiedad cambie de dueños, quedará siempre vinculada a la figura de «don Manuel».