En los hábitos de uso sobre las nuevas tecnologías que tiene los adolescentes gallegos estiban, en gran medida, algunos de los problemas y riesgos que afrontan en su interacción a través de Internet y los teléfonos inteligentes.
El estudio elaborado por el Valedor do Pobo en el 2011, en colaboración con la Universidade de Santiago y la Consellería de Educación, ya advertía que algo más del 55 % de los menores de entre 12 y 17 años se conectaban a la Red desde la privacidad de su cuarto. Además, el 63,2 % de los adolescentes disponen en su ordenador de un dispositivo de webcam, lo que permite volcar su imagen en Internet sin apenas control, y el 89 % de los consultados disponen de la herramienta de comunicación online Messenger, que en un 43,8 % de las veces utilizan de manera frecuente para comunicarse con sus amistades.
El 52,8 % de los padres, ajenos
También es destacable el análisis que se hace en el informe sobre el papel que tiene los padres de los adolescentes respecto al uso de las nuevas tecnologías. Y lo primero que salta a la vista es que, pese a tratarse de menores cuya privacidad está protegida por la ley, el 52,8 % de los padres no ejerce ningún tipo de control sobre la actividad que desarrollan sus hijos en la Red, ni fijando límites horarios para el utilización de Internet ni tampoco supervisando los contenidos.
El 46 % de los menores sí admite tener un control parental a la hora de utilizar las nuevas tecnologías, hasta el punto que el 6,3 % de los adolescentes reconoce tener muchas veces problemas en casa por las restricciones en el uso de Internet.
E cuanto a las redes sociales, la más utilizada por los jóvenes es Tuenti (81,4 %), seguida de Facebook (57 %) y Twitter, en la que tiene perfil solo el 14,3 %.