Llevaban aguantando tiempo, pero el viernes pasado ya no pudieron más. Un grupo de empleados del Hospital do Salnés volvieron a salir ayer a la calle por segundo día para pedir protección a la gerencia del centro ante las constantes amenazas e insultos a los que los tiene sometidos el familiar de un paciente. La gota que colmó el vaso fue el viernes cuando esa persona se acercó al mostrador de control y dio una patada que acabó provocando un agujero en el mostrador. «Houbo pacientes que chamaron a control porque tiñan medo», explica la portavoz de los trabajadores, Rosa Casal. «Ao parece ese día baixou alguén de dirección e o único que fixo foi sacar algunha foto dos danos, pero non preguntou que tal estaba a xente que estaba alí traballando», añade. En este sentido explica también que «el maltrato verbal es algo que vemos a menudo, pero en este caso es diario y en todos los turnos. A una compañera le dijeron : "Tengo controlado tu coche"».