Vigilancia Aduanera cree que el Concello de Santiago pudo haber desviado dinero al club Obradoiro
GALICIA
Desde el Concello de Santiago se pudo desviar dinero al club de baloncesto Obradoiro en el año 2012. Así consta en el sumario del caso Pokémon, que apunta su posible encubrimiento mediante facturas ficticias que pagaría la sociedad mixta Xade, gestora del Multiusos de Sar, «por un montante de al menos 200.000 euros». Vigilancia Aduanera concluye de una conversación del 27 de julio entre el concejal de Deportes, Adrián Varela, y el exjefe de gabinete de Conde Roa, Ángel Espadas, que el edil autorizó esa operación.
En su declaración ante la jueza Pilar de Lara, Adrián Varela dijo que las aportaciones de Xade al Obradoiro son mediante contrato de patrocinio, por importe de unos 50.000 o 60.000 euros. Interrogado sobre los 200.000 euros, Varela dice primero que eso fue en el 2010, bajo gestión del gobierno bipartito, y después, cuando la jueza le recuerda la conversación con Espadas, admite la aportación de 200.000 euros, pero que al Concello solo corresponde el 33 %.
El Concello también pidió a Aquagest, por medio de Ángel Espadas, que aportara dinero al club Obradoiro como «requisito» para la ampliación de la concesión del agua, según los aduaneros. Consta un pago de 60.000 euros asimismo en el 2012, cuando el club se jugaba su permanencia en ACB, para lo que debía convertirse en sociedad anónima deportiva mediante la suscripción de tres millones de euros de capital. En la documentación del sumario constan en el 2011 y 2012 pagos al club por un total de 67.785 euros, incluidos los citados 60.000. No obstante, en una conversación del 25 de abril, el entonces gerente de Aquagest en Santiago, José Luis Míguez, explica a una persona no identificada que Hacienda pedía información porque se había hecho «un traspaso de 80.000 euros al Obradoiro», que «tiene las cuentas embargadas». En esa misma charla, Míguez dice que les pidieron dar dinero al club «en mano, en B», a lo que el repuso que «la empresa tiene caja B, pero para pagar otras cosas, no eso».
Dinero de una fianza
Uno de los equipos de Vigilancia Aduanera que trabajó en la operación Pokémon llevó a cabo una investigación para determinar de dónde salieron 20.000 euros destinados a pagar la fianza del empresario lucense Manuel Santiso González detenido en octubre del 2012.
Los agentes tomaron declaración a uno de los empleados, que, dijo, se enteró de la detención de su jefe el día en que una comisión judicial llevó a cabo un registro en la empresa. Relató que el 26 de septiembre del 2012 Manuel Santiso los reunió y les informó de que las cuentas de la firma habían sido bloqueadas y que desconocía cuando les podría pagar los salarios.
Al día siguiente este empleado se encontró con el empresario y este le le comentó que tenía que pagar 20.000 euros de fianza o, de lo contrario, tendría que ir a la cárcel. Le recordó, según la versión que dio el trabajador a los investigadores, que no disponía de dinero para pagar porque tenía las cuentas bloqueadas, así como las de su esposa y las de su madre. El trabajador le dijo que tenía dinero ahorrado y que si lo necesitaba se lo podría dejar. El patrón le indicó que se lo devolvería.
Manuel Santiso es, según la investigación, una de las piezas claves en la Pokémon. Es socio de la empresa que presuntamente consiguió irregularmente el servicio de la grúa. El exconcejal Francisco Fernández Liñares le dijo a la jueza que este empresario le había dado 20.000 euros en tres o cuatro entregas. Consiguió varias obras de la Confederación Hidrográfica y también realizó numerosos proyectos para el Ayuntamiento de Lugo.