Lo que callan los padres de Asunta

Xurxo Melchor
xurxo melchor SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Porto y Basterra no han dado explicaciones creíbles a cuestiones clave de la investigación. SIGA AQUÍ TODA LA INFORMACIÓN SOBRE EL CASO

24 ene 2014 . Actualizado a las 12:13 h.

En sus dos declaraciones ante el juez José Antonio Vázquez Taín, Rosario Porto no ha sido capaz de ofrecer explicaciones coherentes a cuestiones básicas del caso del crimen de su hija Asunta. Su exmarido, Alfonso Basterra, fue igualmente esquivo cuando el magistrado le apretó las tuercas en el único interrogatorio al que ha aceptado someterse. ¿Qué callan y por qué los padres de la niña asesinada el 21 de septiembre en Santiago?

¿Por qué ocultaron que la niña había ido a Teo?

En la denuncia por la desaparición de Asunta, sus padres le dijeron a la policía que la habían dejado en Santiago a las 19 horas. Esa fue la misma versión que mantuvieron durante las horas que los agentes estuvieron buscando a la niña y también cuando fue hallada muerta a la 1.15 horas del domingo 22 de septiembre en una pista forestal de Teo. Ni Rosario Porto ni Alfonso Basterra dijeron nada distinto hasta que el día 27 declararon ante el juez Vázquez Taín. La madre de la pequeña, al conocer que las cámaras de seguridad la habían grabado, cambió radicalmente su versión y aceptó que fue con la niña a la casa de Teo, aseguró que volvió casi de inmediato a Santiago y que la dejó en un punto sin determinar de una calle cercana a su piso. El magistrado le preguntó entonces que por qué ocultó tantos días este dato fundamental y le reprocha que ha entorpecido la investigación. Porto admite que recordó el mismo lunes por la noche que sí fue a Teo con Asunta y afirma que Basterra no lo sabía, pero solo alcanza a justificar su actitud diciendo que ocultó los hechos «porque podía parecer que yo dejaba a la niña tirada o cualquier cosa» y que parecía «una vieja amnésica» para justificar sus supuestos olvidos.

La mancha de Orfidal en el vestido de Porto

Los análisis efectuados en la ropa que llevaba puesta Rosario Porto el día que su hija Asunta fue asesinada han determinado que en la parte inferior de su vestido negro había un resto de polvos de Orfidal, el medicamento que ella tomaba y con el que la niña fue sedada antes y el día de su muerte. Un hecho que al juez Vázquez Taín le pareció «muy significativo» y por el que preguntó insistentemente a Rosario Porto, que solo acertó a decir: «No tengo ni idea de cómo pueden [los polvos de Orfidal] llegar [a su vestido], señoría». Cuando el magistrado le dice que no puede explicarse este hecho, ella responde sin más: «Yo tampoco me lo puedo explicar». Esta pastilla va recubierta con una película protectora, que tuvo que ser retirada o machacada, de ahí la insistencia del juez en este punto, que tampoco obtuvo respuesta.

¿Qué eran y quién le dio los «polvos blancos» que dormían a la niña?

Por mucho que han preguntado a Rosario Porto y Alfonso Basterra sobre los «polvos blancos» que Asunta le dijo a sus profesoras de música que le daban sus padres con engaños y que le hacían dormir mucho, los padres de la niña asesinada no han conseguido ofrecer una versión coherente sobre un hecho tan importante. En su primera declaración, la madre acusó al padre de haber sido quien se los suministró, pero en su segundo interrogatorio cambió. Es significativo que aseguren que esos polvos eran un medicamento para la alergia, el Aerius, pero no recuerdan detalles que unos padres no olvidarían, como, por ejemplo, quién se los recetó y por qué se los machacaban y, sobre todo, por qué la pequeña creía que sus padres la estaban engañando.

La alergia de Asunta que nadie diagnosticó

Rosario Porto y Alfonso Basterra han asegurado que los episodios en los que Asunta fue adormilada a clases de música se debían a que había tomado medicación contra la alergia. Sin embargo, la madre y el padre ofrecen versiones distintas respecto a cuándo la niña empezó a sentir esos síntomas. Tampoco han sabido responder a qué exactamente tenía alergia su hija, algo extraño en unos supuestamente preocupados padres. Pero lo más sorprendente de su relato es que la pediatra de Asunta ha declarado en el juzgado que la niña no padecía esta afección. ¿Están buscando Porto y Basterra una justificación a los episodios de sedación de su hija y por eso se inventan que padecía una alergia que no saben concretar a qué es? Los investigadores creen que sí.

La cuerda naranja con la que se ató a la niña y que apareció en la casa

La cuerda anaranjada con la que se ató de pies y manos a Asunta antes de asfixiarla con una almohada o un objeto blando similar es uno de los indicios más claros que pesan sobre los padres de la niña. Tres trozos aparecieron en la pista de Teo junto al cadáver, pero en la casa de Montouto (Teo), en la que los investigadores sitúan el asesinato, no solo se halló una bobina de la misma cuerda, sino que un agente de la Guardia Civil sorprendió a Rosario Porto intentando ocultarla durante un registro que se hizo al inmueble. Tampoco han conseguido aclarar qué hacía otro trozo de esta cuerda en una papelera de mimbre hallada, junto con otros objetos, en una habitación. En sus declaraciones, los padres dejaron caer sin mucha convicción que creían que ese cordel lo utilizaban los jardineros. Entonces ¿por qué estaba dentro de la casa si ellos no tenían acceso al interior de la vivienda? Otra cuestión que Alfonso Basterra y Rosario Porto han callado y no han sabido explicar razonablemente.

¿Dónde están las alfombrillas del coche?

Cuando la Guardia Civil inspeccionó el Mercedes 190 verde de Rosario Porto, el coche en el que el día de su asesinato llevó a Asunta a la casa de Teo, enseguida llamó su atención que las alfombrillas del suelo de la parte trasera habían sido arrancadas. Los padres de la pequeña tampoco han sabido explicar este hecho. Los investigadores creen que las quitaron porque estaban manchadas con vómito de Asunta. La misma sustancia que encontraron justo en el medio del suelo trasero, en un espacio que esas alfombrillas no cubrían. Basterra dice que lavó el turismo en la primera quincena de agosto y que las alfombrillas estaban, porque él mismo las sacudió.

La mascarilla y los envoltorios que estaban en el vehículo

El juez Taín tampoco logró explicaciones certeras de los padres de Asunta respecto a una mascarilla que apareció en la papelera de mimbre junto a unos pañuelos con ADN de Asunta y a un trozo de la cuerda naranja. Es uno de los objetos con los que se sospecha que se pudo asfixiar a la niña. Porto y Basterra afirmaron que ella las utiliza para cambiar la ropa de invierno a verano porque padece alergia. Una tarea que, dijeron, hicieron en mayo o junio. Sin embargo, los envoltorios de la mascarilla estaban dentro del coche de Porto, pese a que su exmarido dijo que lavó el vehículo en la casa de Teo a primeros de agosto. ¿Por qué no retiró esos plásticos? Los padres de Asunta tampoco han sabido dar una respuesta creíble.