Menos de cien muertos en carretera

José Manuel Pan
josé manuel pan REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Galicia cierra el año 2013 con la cifra histórica de 98 fallecidos en accidentes de tráfico

02 ene 2014 . Actualizado a las 13:48 h.

Hasta no hace mucho el mes de mayo servía como termómetro indicador en Galicia para comprobar que la sangría en las carreteras parecía no tener freno. Llegado ese mes se alcanzaba la cifra de cien muertos en accidentes de tráfico, como sucedió, por ejemplo, en los años 2007, 2006 y 2005. Más atrás en el tiempo, el centenar de muertos en las vías gallegas se superaba ya en los meses de abril e incluso marzo. Conviene no olvidarlo para valorar en su justa medida que el 2013 se haya cerrado con 98 fallecidos. Estos datos, que son provisionales y que contabilizan las víctimas mortales en vías interurbanas en las 24 horas siguientes al accidente, confirman la tendencia experimentada en Galicia desde el 2006, año en el que se inició un descenso continuado del número de fallecidos en las carreteras gallegas.

Ese descenso en el número de víctimas, que también se ha plasmado en las estadísticas de siniestralidad del conjunto de España, coincide con la entrada en vigor, en ese año 2006, del carné por puntos, que revolucionó la forma de entender el tráfico. A juicio de los expertos en seguridad vial, ese nuevo sistema de sanciones consiguió modificar los comportamientos de una gran parte de los conductores, lo que contribuyó a un cambio de hábitos en la carretera y, en definitiva, a una mayor concienciación vial.

Sanciones más duras

Pero al carné por puntos hay que añadir, por una parte, el aumento de la vigilancia de la Guardia Civil de Tráfico, más activa y selectiva respecto a la identificación de los problemas de seguridad en las carreteras, y por otra, los cambios legislativos que han endurecido las sanciones para las conductas consideradas de más riesgo, especialmente las relacionadas con los excesos extremos de velocidad y de alcohol al volante, que ahora cuentan con artículos concretos en el Código Penal y que están castigados con penas de cárcel, fundamentalmente para los infractores reincidentes.

Bajar de los cien muertos al año era un objetivo muy lejano hace pocos años. Y reducir esa cifra todavía más es el objetivo de los responsables de la seguridad vial en Galicia. ¿Pero es posible? Los expertos consultados creen que sí, aunque con muchas dificultades porque el factor humano tiene una incidencia decisiva en los accidentes de tráfico. «Se pueden mejorar las carreteras y aumentar la vigilancia, pero al final el conductor es el que toma las decisiones», explica un buen conocedor de la situación de las carreteras gallegas.

Y en Galicia hay dos preocupaciones claves en el tráfico: los atropellos y el consumo de alcohol, tanto entre los conductores como entre los peatones. El número de atropellos se ha reducido gracias a las campañas informativas sobre la importancia de hacerse ver, destinadas fundamentalmente a los mayores de 65 años que viven en zonas rurales y que visten ropas oscuras. Ellos representan el perfil de peatón de riesgo.

El alcohol es el otro objetivo. Y parece tener peor solución, como lo demuestra el hecho de que cada fin de semana se detecten en Galicia más de doscientos conductores que superan las tasas de alcohol permitidas para poder conducir, establecidas en 0,25 miligramos en la prueba de aire para los automovilistas en general (0,15 para noveles y profesionales). Y eso a pesar de la información sobre las consecuencias del alcohol y a los intensos controles que realiza la Guardia Civil de Tráfico en todo tipo de carreteras. Es este uno de los mayores problemas del tráfico gallego. En lo que va de año han dado positivo más de 14.000 conductores en las carreteras gallegas. Muchos confían en que el endurecimiento de las sanciones económicas previstas en la reforma de la ley de tráfico que entrará en vigor en este año 2014 contribuyan a reducir el número de alcoholemias.