El alcalde compostelano dice que no era conocedor de ningún plan previo a la apertura del expediente al exsubjefe de la Policía Local y la oposición pide de nuevo dimisiones
22 nov 2013 . Actualizado a las 09:26 h.Tranquilo y colaborador con la Justicia. Así se manifestó ayer el alcalde de Santiago, Ángel Currás (PP), tras su nueva imputación en el caso de presunta prevaricación y acoso moral a raíz de la denuncia que presentó el exsubjefe de la Policía Local de la ciudad, José Antonio Carril, contra él y su antecesor en el cargo y contra el entonces concejal de Seguridade y la exjefa de ese departamento. A todos ellos -salvo el exedil- se les había levantado de forma provisional dicha imputación hace semanas, pero la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Santiago ha decidido retrotraer el caso a la fase de diligencias previas tras conocerse con posterioridad conversaciones de los imputados que parecen demostrar que hubo un plan preconcebido para abrir expediente sancionador a Carril.
De ahí surge la nueva imputación del alcalde, quien además de afirmar que «colaborarei coa xuíza en todo o que solicite» y que «estou moi tranquilo», ayer negó tajantemente que él fuese conocedor de ningún plan. «Por suposto que non», manifestó. Sí lo era del expediente sancionador que se tramitó, porque «quen ten a competencia para abrilo é o alcalde», dijo antes de advertir a los socialistas «que teñan coidado co que din».
«Eu non minto nunca»
Y es que la nueva imputación reavivó ayer las peticiones de dimisión por parte de la oposición. Para el PSOE, esas conversaciones, grabadas en las escuchas ordenadas por la jueza Pilar de Lara, instructora de la operación Pokémon, ponen de «manifesto que Currás era non só coñecedor, senón consentidor, da trama conspiratoria para perseguir politicamente a un funcionario». Y también «que coñecía perfectamente a Carril», afirma el portavoz socialista, Francisco Reyes, quien sostiene que el alcalde mintió a los compostelanos y en sede judicial, e «iso é inaceptable».
«Eu non minto nunca, e menos nun xulgado». Esa fue la respuesta de Currás, quien advirtió al líder socialista que quizá sea él el que tenga que explicar esas manifestaciones en sede judicial, porque «ao mellor son constitutivas de delito. Se di que mentín terá que explicar por que mentín. Iso é moi grave», sentenció el regidor, que ayer se enfrentó también no solo a la petición de dimisión para él, sino para todo su gobierno, que de nuevo formuló el BNG ante la situación «esperpéntica e terrible» en que deja a la ciudad esta nueva imputación, la que se mantiene también contra el regidor en la Pokémon y las que alcanzan en distintas causas a otros nueve miembros del gobierno local. Para Rubén Cela, el hecho de que esta última «fose previsible» no la hace «menos grave» y sí supone un nuevo capítulo de una «historia interminable que asina o PP de Santiago e que edita o PP de Galiza, pois tan culpable é quen comete como quen consente que iso se faga».
Feijoo: «Respecto á Xustiza»
Más escueta fue la valoración del presidente de la Xunta y del PPdeG, Alberto Núñez Feijoo, ante la nueva imputación. «Ese é o funcionamento da Administración de Xustiza e a súa independencia», dijo al planteársele si mantenía su confianza en Currás. Y añadió: «Sobre a primeira imputación dixen que respecto á Administración de Xustiza, sobre deixar sen efecto esa imputación dixen que respecto á Administración de Xustiza e sobre a nova imputación digo que respecto á Administración de Xustiza».