Una pontevedresa, detenida tras atacar con un arma blanca a su compañero de piso para defender a su novio
17 oct 2013 . Actualizado a las 09:25 h.Una pontevedresa de 42 años y con antecedentes policiales quedó ayer en libertad tras pasar la noche en los calabozos de la comisaría después de haber asestado una puñalada a su compañero de piso cuando, al parecer, este intentaba agredir y amenazar a su novio. Todo parece indicar que la mujer se acogió a su derecho a no declarar en cuanto compareció ante el juez de guardia.
La misma estrategia empleó la víctima, un vecino de Vigo de 37 años y también con antecedentes policiales. Este último, tras ser asistido en el hospital, fue arrestado bajo los cargos de allanamiento de morada, lesiones y amenazas. Quedó libre.
Ambas comparecencias fueron el colofón a una serie de incidentes que comenzaron ya en la tarde de este martes y cuyo epicentro fue la vivienda de San Antoniño que compartían los tres implicados. Pasaban de las seis y cuarto cuando la Policía Nacional se tuvo que desplazar por primera vez hasta el piso debido a una discusión que había degenerado en pelea, según confirmaron desde la comisaría.
Los agentes «comprobaron que el interior de la vivienda estaba completamente revuelto con objetos tirados por el suelo y una de las habitaciones alquiladas presentaba daños en la puerta». Acto seguido, procedieron a la identificación de los inquilinos, los cuales, según algunas fuentes, acudieron a distintos centros de salud para que les extendieran certificados médicos de las lesiones.
Apenas habían transcurrido tres horas cuando se produjo el segundo de los tres incidentes. La pareja tuvo que requerir la presencia de una dotación policial después de que su compañero de piso les impidiese acceder al interior de la vivienda. La mediación de los policías, en principio, consiguió calmar las aguas, pero fue algo momentáneo.
Y es que, sobre las diez y media de la noche, la situación se desbocó. Según el relato del compañero sentimental de la detenida, nada más conseguir entrar en el piso, ambos se encerraron en su habitación.
Añadió que no pasó mucho tiempo hasta que el vigués comenzó a aporrear la puerta con violencia, al tiempo que, supuestamente, profería toda clase de insultos y amenazas. Las sospechas policiales parecen confirmar esta versión, toda vez que apuntan a que este individuo terminó por reventar la puerta del dormitorio para encararse con los ocupantes del mismo.
«Venía con un cuchillo y me quería matar. Ella solo me defendió», aseguraba ayer su pareja. El pontevedrés confirmó que había interpuesto una denuncia contra su compañero de piso, en la que, entre otras cuestiones, solicitaba una orden de alejamiento para evitar en lo posible que se reprodujesen estos incidentes.
En cualquier caso, dentro de la habitación se produjo un enfrentamiento en el transcurso del cual la pontevedresa acuchilló a la víctima en la zona lumbar. Desde la Policía Nacional precisaron ayer que se tuvo que solicitar una ambulancia del 061, que, tras una primera valoración, trasladó al herido a un centro hospitalario para la sutura de la herida. Posteriormente, fue dado de alta y pudo comparecer por su propio pie en el juzgado de guardia.