Diez días después de la aparición del cadáver de Asunta, a falta de los informes toxicológicos, los investigadores mantienen el caso abierto
02 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Diez días después de la aparición del cadáver de Asunta Basterra Porto en la cuneta de una pista forestal de Cacheiras, en el municipio coruñés de Teo, los enigmas del crimen siguen siendo los mismos que los que había el pasado viernes. La espera por los resultados definitivos de la autopsia realizada al cadáver de la niña y del resto de las pruebas toxicológicas encargadas mantiene el caso abierto, al menos para la opinión pública. No se ha recibido el informe definitivo sobre la causa de la muerte de la pequeña. Un primer avance permitió saber que fue asesinada por sofocación, es decir asfixiada con la opresión de la boca y la nariz, pero es necesario saber a qué hora murió y la cantidad de sedante que ingirió la niña horas antes de su muerte. Los investigadores se llevaron del piso del padre, Alfonso Basterra, en la calle República Argentina, los restos de la comida del sábado, día 21, día en el que fue asesinada la niña. Asunta comió ese día con sus padres, Alfonso y Rosario Porto. Esos restos de comida también fueron enviados a los laboratorios, igual que el trozo de cuerda de color naranja hallado junto al cadáver para saber si pertenece al rollo que había en la casa.
A la espera de esos informes definitivos de los laboratorios correspondientes, los investigadores han conseguido indicios suficientes para que el juez instructor, José Antonio Vázquez Taín, no tuviese ninguna duda a la hora de enviar a la cárcel a los padres de Asunta como supuestos autores de su muerte. Alfonso Basterra y Rosario Porto están imputados por homicidio, pero el cargo podría elevarse a asesinato si los resultados de las muestras enviadas a examinar terminan siendo positivos.
De todas formas, los investigadores de la Guardia Civil no dieron por terminado su trabajo con la detención de los dos supuestos autores de la muerte de Asunta. De hecho, algunas fuentes advierten de que se va a indagar todo lo que pueda tener relación con este caso. Ya se están analizando las cuentas y propiedades de la familia para saber si la pequeña Asunta cuenta con alguna aportación realizada por su abuelo posterior al testamento de 1975. Eso fortalecería la hipótesis del móvil económico, aunque no van a dejar de investigarse otros motivos.
Los sedantes
Cuando se reciban los resultados de los análisis sobre los sedantes y sobre su influencia en el cuerpo de la niña, los investigadores podrían indagar si la pequeña fue sedada en anteriores ocasiones, lo que explicaría lo declarado por las profesoras de música que al menos en dos ocasiones observaron cómo Asunta acudía a clase con un aspecto especialmente cansado, como adormecida.