Para analizar si las ayudas que reciben las compañías en Galicia son necesarias y/o rentables, habría que tener en cuenta dos consideraciones. Primero, el tamaño (de los aeropuertos) no importa y no supone que haya más o menos compañías y/o rutas. Segundo, el mercado no es capaz de adecuarse a nuestras necesidades por sí solo. Teniendo en cuenta que somos una región periférica, con tres aeropuertos en los que hemos invertido más de 500 millones de euros en los últimos 4 años, no me cabe duda de que es necesario seguir invirtiendo, ahora en promoción, para atraer líneas aéreas que usen nuestras infraestructuras y ayuden a ciudadanos y empresas a ser más competitivos y capaces de atraer más turismo e inversión. ¿Pero qué significa invertir en promoción? Que tras asumir la necesaria complementariedad y coordinación entre los aeropuertos sigamos invirtiendo de forma que podamos negociar con criterios de eficiencia, permanencia, frecuencias y sentido común rutas nacionales e internacionales. Si a este apoyo económico con criterio se añaden otros incentivos indirectos desde Aena sería mas fácil convencer a las compañías para que se instalasen en nuestros aeropuertos y se plantearan mejorar rutas existentes o planificar otras nuevas. Nuestro futuro en materia de conectividad y competitividad dependerá en buena medida de nuestro sistema aeroportuario y este de los que nos gobiernan aquí y en Europa. Esperemos que apuesten e inviertan para promocionar aquellos aeropuertos que más lo necesitan y parece claro que entre ellos están Peinador, Alvedro y Lavacolla.