«En breve, en comisaría»

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Twitter permite reconstruir el antes y el después de la fiesta «Project X»

13 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«Buenos días, hoy toca casa rural por el cumple». Este mensaje en Twitter a las 11.19 horas del día 6 es la primera referencia en la red social a la fiesta de aniversario de una adolescente de Santiago que terminó con una casa de turismo rural de A Baña destrozada. Nada hacía prever en ese momento lo que después sucedería y los jóvenes que iban a acudir a la celebración publicaban tuits del tipo «Hoy se cuece» o «Espero que hoy no nos falle la ley de que lo improvisado siempre sale mejor».

Curiosamente, del momento en el que el 17 cumpleaños de la organizadora del evento emuló a la película Project X, en la que unos jóvenes de fiesta destrozan una casa, no hay registros en Twitter. Es muy probable que los tuits hayan sido borrados y también hay que tener en cuenta que algunos de los participantes no tienen abiertas al público sus cuentas en esta red social, por lo que sus comentarios no se pueden leer.

Sí hay referencias al fin de fiesta con presencia de la Guardia Civil. A las 13.30 horas del domingo 7, una de las amigas de la organizadora decía «En breve en comisaría...» porque ya sabían que iban a ser identificadas por los agentes, tras lo cual, lejos de estar preocupadas, se hicieron una foto con el coche patrulla al fondo y haciendo el signo de la victoria que añadieron al ya conocido mensaje de las 14.01 horas en el que escribieron: «Sí, ya somos oficialmente unos lokos y el resto de creisis [por crazy, en inglés]». Otro chico, a las 14.24 horas daba muestras con un «Resaca curiosa» de la magnitud de un fiestón que otro, ya por la noche, describía con un «Bueno, pues se acaba el finde probablemente más extraño de este año».

El lunes y el martes, con la noticia ya publicada en los periódicos, y tras comprobar cómo todas las televisiones se hacían eco de ella en sus informativos, el subidón de la fiesta, a la que ya muchos definían como «un Project X», decae y con la resaca surgen disensiones entre los jóvenes participantes. Los hay que se abonan a la táctica de matar al mensajero y publican comentarios del tipo «La gente habla sin saber» o «Para hablar primero tenéis que saber» y que critican que en algunos foros se esté señalando a muchos de los invitados al cumpleaños como estudiantes de un conocido colegio compostelano: «No éramos ni la mitad y no todo el mundo destrozó cosas».

Los culpables

En las cuentas de Twitter de los asistentes abundan esos días los que se autoexculpan. «Lo único que espero, que los que la armaron sean los que paguen y no caigamos los que andábamos por ahí en la otra fiesta», dice uno, opinión que respaldan otros que añaden «Que tengamos que pagar el pato, si la culpa es de 4 o 5 nenes que no saben beber... penoso, por lo menos dar la cara locuras» o «Saber que no hiciste nada y sentirte la peor mierda del mundo».

Los hay que advierten que ellos no van a pagar porque no se sienten responsables y uno no duda en amenazar a los que considera culpables y, a su juicio, no hacen frente a sus actos con un «Yo ya me lo esperaba, pero sé quién fue cada cosa», ante lo que una amiga directa de la joven que cumplía años la anima a hablar y le dice: «Pues di lo que viste, de eso se trata, no?».

Este atisbo de preocupación choca con la reacción de otro chico que cree que «La gente que acusa, insulta y demás, tiene envidia de no haber estado allí», una idea que amplía con tuits como «Os la suda la señora chicos, simplemente os gustaría haber estado en la fiesta más parecida a una película que idolatráis, sinceridad» y sentencia con un «Vámonos para cama que este día fue demasiado extraño».