La única solución: complementar y coordinar

Rubén López

GALICIA

La situación en la que se encuentran los tres aeropuertos gallegos puede considerarse cuando menos delicada. El descenso continuado (muy por encima de la media global de la red de Aena) tiene dos consecuencias inmediatas. Por un lado, el importante incremento de los resultados negativos de explotación de los tres aeropuertos, que no solo se enfrentan al descenso de ingresos derivados de la pérdida de pasajeros, sino al gran aumento de las amortizaciones derivadas de unas desmesuradas inversiones en infraestructuras y su mantenimiento. Todo ello, no cabe duda, incrementará el ya elevado déficit que arrastra cada aeropuerto por separado y Aena en su conjunto.

Pero, además, dada la competencia interna entre los tres aeropuertos de la comunidad, la caída del mercado nacional y las pobres perspectivas de futuro, algunas compañías aéreas podrían estar replanteándose en estas complicadas condiciones su posicionamiento en Galicia, lo que nos puede deparar nuevas pérdidas de conectividad a corto y medio plazo. Las soluciones, que las hay, deben tomarse con carácter inmediato y pasan, exclusivamente, y una vez descartado el cierre de ningún aeródromo, por coordinar, complementar y gestionar la promoción conjunta de los tres aeropuertos desde Galicia.