05 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Yeso que Ourense es una ciudad tranquila. Mercedes Alcalá trata de convencerse, pero no lo consigue. La presidenta del colectivo vecinal Ourense Centro, también miembro de la federación Limiar, asegura que lo único que obtienen del Concello ante sus quejas es «la callada por respuesta». Y «¿dónde está la policía?, porque algún sábado fue un horror; esta es la única ciudad de Galicia en la que no se han tomado medidas contra el botellón», critica. También denuncia las incomodidades que suponen algunas obras oficiales.