Pese a la alarma social que suelen desatar las peleas de perros, lo cierto es que su catalogación penal no es demasiado grave. En principio, el delito al que se expone una persona acusada de organizar o asistir a este tipo de peleas, es el de maltrato animal. El artículo 337 del Código Penal es el que tipifica este asunto dentro del maltrato animal, para quien «por cualquier medio o procedimiento maltrate injustificadamente a un animal doméstico o amansado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud».
Las penas establecidas por la vulneración de este artículo oscilan entre tres meses y un año de prisión en los casos más graves. Aunque pueda parecer una pena liviana, lo cierto es que su catalogación aumentó desde hace unos años, con la última reforma del Código Penal, que dio pie a que el maltrato animal pasara de ser una falta a convertirse en un delito castigado con penas de prisión.