Álvaro García Ortiz tiene claro que todos los implicados en la lucha contra el fuego, fuerzas de seguridad, Xunta, Fiscalía, tienen que estar activados al máximo, «en alerta». Y trabajar en la prevención y en el control de personas que pueden ser potenciales autores de incendios. Porque insiste en que es muy difícil localizar a los incendiarios y llevarlos ante un juez.
-¿Hay sentencias condenatorias por incendios en Galicia?
-Para nosotros lo más importante es conseguir pruebas. Pero también está bien saber que en Galicia tuvimos en los últimos años una media de 30 a 35 sentencias condenatorias al año, que es casi el 70 % de las sentencias por incendios de toda España. Eso indica que no lo estamos haciendo tan mal. Es igual de difícil detener aquí que en otro sitio, sin embargo tenemos muchas sentencias.
-¿Pero se va a la cárcel por un incendio forestal?
-Depende del tipo de incendio forestal. Por ejemplo, de las 35 sentencias condenatorias, 30 lo son por imprudencia y los penados no van a la cárcel, salvo que sean reincidentes. Y en los intencionados depende de si hay riesgo para la vida de las personas.
-¿Hay incendiarios en la cárcel?
-Sí, hay gente privada de libertad por incendios forestales, en cárceles y en psiquiátricos.
-Mucha gente da por hecho que cuándo aparecen varios focos tras un fuego estamos hablando de un incendio intencionado. ¿Es eso cierto?
-Para nada, esa es una imagen equivocada sobre la intencionalidad de los incendios forestales.
-Entonces, es clave distinguir entre intencionalidad e imprudencia.
-Es muy difícil probar una intencionalidad de los fuegos. Mire, en el año 2006 se logró determinar el origen de un gran incendio forestal. La policía descubrió que era un señor mayor que se llevaba mal con la familia y con los vecinos. Parecía que esos eran los motivos por los que prendió fuego y que el caso estaba claro. Pero él contó que salió de casa fumando un pitillo, que lo tiró al suelo y que se inició el incendio. ¿Cómo sabes si es intencionado o imprudente? Es imposible. Y eso pasa en muchos incendios.