Una de fuegos artificiales

Xosé C. Fernández

GALICIA

22 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Con aires de fin de fiesta, el pasado 19 de octubre hemos asistido a una sesión de fuegos artificiales en la presentación de las redes transeuropeas de transporte.

¿Qué nos dicen estas luces? Primero, parece que no han provocado buenos reflejos en la comarca viguesa, cuyo puerto aparece relegado. Aunque agrada comprobar que la línea de alta velocidad a Galicia se mantiene y no se borra como otras que sí figuran en el Plan de Infraestructuras. Además, se logra incluir en el lote español tres corredores de mercancías, entre ellos uno nuevo propuesto por el País Vasco, curiosamente denominado atlántico, y debemos preguntarnos cuál va a ser la repercusión favorable para Galicia. Y es preocupante: Fomento y la Xunta apoyan un plan para comunicar Galicia con Europa a través del ferrocarril, sin tener en cuenta que este apoyo supone un espaldarazo para la competitividad de los puertos como Bilbao y, en menor medida, Santander o Gijón. Su menor distancia a la frontera los favorece frente a los puertos gallegos, mucho más alejados.

Mientras, nuestra verdadera salida de mercancías hacia Europa, la autopista marítima de Vigo, lleva un año de retraso frente a la de Gijón, sin que nadie diga nada.

Disfrutemos pues del brillo y resplandor de estos juegos pirotécnicos, porque muy pronto se pueden acabar las fiestas.