Un frente deja lluvia hoy, pero poca cantidad y sobre todo en el norte
19 oct 2011 . Actualizado a las 09:19 h.Galicia se deshidrata. Desde primavera (la más calurosa y seca del último medio siglo en la comunidad) el agua ha desaparecido prácticamente del mapa. Ya va para siete meses sin rastro de lluvia de calidad, con una distribución homogénea y, sobre todo, persistente, capaz de humedecer la tierra y llenar los embalses. Los datos de precipitación recogidos por MeteoGalicia son esclarecedores. Entre marzo y septiembre de este año, es decir, en primavera y verano, solo se acumularon 274 litros por metro cuadrado, la segunda cantidad más pequeña de lluvia de los últimos 51 años desde los 255 litros registrados en 1990. En septiembre pasado, de hecho, cayó menos del 20 % de la precipitación normal para la época en la mayor parte del territorio gallego.
Y octubre, al menos lo que llevamos de mes, no ha hecho más que empeorar las cosas. La ciudad de Lugo, por ejemplo, solo recogió en estos 18 días 2,5 litros por metro cuadrado, cuando lo habitual hubiese sido acumular un mínimo de 97 y un máximo de 120. La cantidad registrada en octubre en la capital lucense es, sin embargo, todo un maná de agua si se compara con los escasos 0,4 litros de A Coruña (su valor climático oscila entre 81 y 107) y de Santiago (la media aquí va de 146 a 180), los 0,2 de Pontevedra (normalmente se recogen entre 158 y 200 litros en este período) y los 0 litros de Ourense (suelen caer entre 70 y 89 litros). Es decir: entre estas cinco ciudades solo han logrado sumar 3,5 litros de lluvia, pero lo propio de un octubre típico en ellas hubiese sido que la cantidad total de precipitación del día 1 al 18 quedase entre un mínimo de 552 litros y un máximo de 696.
Cuenca del Miño-Sil
Con esos números no es de extrañar la sed de lluvia de Galicia. La ocupación actual de los embalses de abastecimiento, en la cuenca Galicia-Costa, apenas llega al 50 % (los que peor volumen presentan son los de Baiona, al 9,94 %, y Vilagarcía, al 27,33 %), y la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil confirmó ayer que, si se mantiene la actual situación meteorológica, en el plazo de diez días se verá obligada a declarar la prealerta en el territorio que gestiona, al igual que ya hizo el lunes la Confederación Hidrográfica del Cantábrico.
En la capital lucense, el nivel del río Miño es muy bajo, si bien, por el momento, no plantea problemas para el abastecimiento de agua. No obstante, el organismo señaló días pasados que tenía constancia de problemas de suministro en algunos núcleos de 14 municipios, que se abastecen de pequeños cauces o manantiales. Incluso en las inmediaciones de la capital lucense se produce alguna situación puntual de desabastecimiento, como en el centro social de Nadela, al que llevan agua los bomberos.
Llega un frente poco activo
Hoy, mes y medio después del último frente que dejó cierta cantidad de agua en la comunidad, el pasado 3 de septiembre, llega otro desde el Cantábrico. Sin embargo, este no es muy activo y, aunque trae una bajada de temperaturas y precipitaciones, estas serán más generalizadas en Lugo y A Coruña. En las provincias de Ourense y Pontevedra, si llueve lo hará de forma ocasional.
Además, solo será por unas horas y esta misma tarde se restablecerán las condiciones anticiclónicas, que se mantendrán mañana y el viernes, con cielos despejados y temperaturas a la baja. «Habrá un segundo frente que entrará entre el domingo por la tarde y el lunes por la mañana, y este será más activo, con cantidades de agua más significativas», avanza Juan Taboada desde MeteoGalicia. «La próxima semana podría traer más días típicos de otoño, con borrasca, lluvias y vientos del sur», añade el meteorólogo.
Lo que no se puede prever aún es si esa borrasca, estancada al oeste de las islas británicas, abrirá la puerta a nuevos frentes y al final de la pertinaz sequía. «Tengo mis reservas. Desde el domingo que viene la situación que dibuja la atmósfera permite ser más optimistas que la semana pasada, pero hay que ser prudentes. La atmósfera puede cambiar de nuevo y regresar el anticiclón», explica Taboada.
«La próxima semana podría traer más días típicos de otoño, con borrasca y lluvias»
Juan Taboada