12 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
El crimen cogió por sorpresa a los vecinos de esta parroquia rural situada a escasos metros de la concurrida playa de O Vao. Nadie se lo esperaba. El ciclista Óscar Pereiro vive a 50 metros de la casa unifamiliar donde ocurrió el crimen. Su esposa, María Freitas, no se lo creía. «Nunca pensé que pasase esto, me enteré por la policía a las dos y veinte», dijo ayer. Otro vecino, José Luis Alonso, relataba que Fran solía llevar a los niños al colegio y que la pareja era «muy discreta y que hacía su vida». De él dice que era «un chaval educado». Otro añade: «Era un rapaz calado». La secretaria de Estado de Igualdad, Laura Seara, condenó el último caso mortal de violencia machista.