Dos bomberos recibieron atención médica por problemas respiratorios
01 oct 2011 . Actualizado a las 14:22 h.El miedo al fuego volvió a aparecer en el municipio pontevedrés de Oia después de la oleada de incendios que devastaron buena parte de su territorio forestal en el año 2006. Cuatro incendios en el monte en menos de 24 horas volvieron a sembrar la alarma. Los dos más graves se produjeron durante la madrugada de ayer viernes en el barrio de As Mariñas, de la parroquia de Mougás. Se sospecha que fueron intencionados, tanto por la hora nocturna como porque se produjeron en dos puntos próximos y con escasos diez minutos de diferencia.
El resultado fue que ardieron más de 35 hectáreas de superficie forestal y dos brigadistas tuvieron que ser trasladados en ambulancia durante la madrugada hasta una clínica de Vigo después de haberse dañado los pulmones por haber inhalado humo. A los bomberos, de 35 y 44 años de edad, se les practicaron diversas pruebas respiratorias y fueron dados de alta.
La actuación de los servicios de emergencia impidió que las llamas llegaran hasta las viviendas, pero se quedaron muy cerca de algunas de ellas, así como de un club nocturno que está ubicado al pie de la carretera PO 552.
La Consellería do Medio Rural desplegó un dispositivo de medios sin precedentes. Participaron en total 19 brigadas, 16 motobombas, dos helicópteros y tres aviones. También tomaron parte dotaciones de la Unidad Militar de Emergencias, con base en Marín, que está desplegada en Galicia para colaborar en la lucha contra el fuego.
Firmas
Los incendios coincidieron en un momento de conflicto laboral del sector de los bomberos. Los representantes de los parques comarcales entregaron ayer en la Dirección Xeral de Emerxencias e Interior un total de 5.000 firmas para la creación de un convenio marco que regule todos los parques «y evite la aparición de nuevos abusos por parte de las empresas concesionarias gestoras del servicio, como el caso de los bomberos despedidos en O Porriño», destacaron. Con esta solicitud quieren que se regule la situación de la jornada de trabajo, las funciones de los profesionales del sector, la calidad del servicio y la estabilidad laboral, entre otros aspectos.