Rescatan a un vecino de Sober del incendio de su casa

Xosé Ramón Penoucos Blanco
x. r. penoucos MONFORTE / LA VOZ

GALICIA

El primero en detectar las llamas fue un el camionero que recoge la leche en la zona y que avisó a Ramón Vázquez.

19 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

«Apagade isto», fue lo poco que llegó a decir Germán Pérez mientras el fuego arrasaba su casa del lugar de Suaigrexa, en la parroquia de Neiras, situada en el municipio lucense de Sober, cuando él se encontraba a centímetros de las llamas. Segundos después de pronunciar estas palabras, Germán fue agarrado por el brazo por su vecino Ramón Vázquez, que lo alejó del incendio, evitándole así una muerte segura.

El primero en detectar las llamas fue un el camionero que recoge la leche en la zona y que avisó a Ramón Vázquez. «Me levanté de inmediato y me dirigí a la casa que estaba siendo presa de unas llamas enormes. Comencé a llamar a Germán y no me contestaba, por lo que pensé que estaba muerto. En ese instante lo oí hablar y vi que estaba desnudo e intentando vestirse a pocos metros de mí. Mi reacción fue preguntarle cómo estaba y acto seguido lo cogí por el brazo y lo saqué del lugar».

El rescate no resultó sencillo debido a que Ramón estaba muy desorientado, muy nervioso, y ofreció una tenaz resistencia en los primeros instantes. «Se resistía, pero ya lo agarré con fuerza para sacarlo como fuera y lo conseguí», contó Ramón Vázquez, quien tuvo la sangre fría suficiente como para retirar de la casa una bombona de butano próxima a las llamas.

El origen del fuego se desconoce, aunque todo apunta a un cortocircuito. En principio se pensó que había podido ser con una colilla, por ser Germán un fumador empedernido, pero curiosamente estaba sin tabaco, al igual que un vecino al que pidió un cigarrillo horas antes de que se produjera el siniestro. Otro dato extraño es que las llamas comenzaron en una habitación de la casa que nunca se utiliza.

El fuego generó una gran alarma en la aldea, ya que se trata de un núcleo de unas ocho casas y varios alpendres, todos ellos muy pegados, por lo que temieron que el fuego se extendiera al resto de las viviendas.

Los primeros en comenzar a enfrentarse con las llamas fueron los residentes en la casa contigua a la que ardió, antes de que llegaran los bomberos de Monforte y Castro Caldelas, los efectivos contraincendios de Sober, la Guardia Civil y el 112.

Germán Pérez ingresó en el Hospital de Monforte y no podía hablar por la tensión. Ingresará en el geriátrico de Sober.