Centró su campaña en la austeridad y de austeridad dio ejemplo el pasado sábado, en la toma de posesión.
-Prácticamente no había ni agua. ¿Qué hará con los coches oficiales?, ¿los va a subastar?
-Lo decidirá el parque móvil. Va a quedar solo un coche para las necesidades que podamos tener. Aún no lo he usado. Veremos cuando se necesite... Lo más importante es que esos coches ya no van a generar nuevos gastos a los ciudadanos. Es fundamental vivir como viven ellos, los autónomos, las familias, que lo están pasando mal. Los políticos tenemos que hacer gestos y algo más que gestos.
-¿Cómo se ha encontrado la caja fuerte municipal?, ¿débil?
-Estoy pendiente de que se concrete, de un inventario definitivo...
-Pero ¿qué impresión tiene?
-Un ciudadano coruñés debe tres veces más que uno de Vigo. No es buen punto de partida, aunque tenemos más capacidad para generar actividad económica. No somos los peores, pero podríamos estar mejor.
-¿No se verá tentado de usar la crisis como coartada?
-Voy a ser transparente con los ciudadanos, que quieren conocer esta situación. Y se la voy a explicar con claridad en cuanto tengamos los números. Me preocupan contingencias...
-¿Cuáles?
-Los 8,2 millones sin pagar en el polígono de Someso, que pueden ser 25, y los casos urbanísticos sin resolver... y me preocupan compromisos con infraestructuras viarias en unos momentos en los que hay dificultades de ingresos.
-¿Qué piensa del 15-M?
-La indignación no es patrimonio exclusivo de nadie. Le tuve simpatía cuando nació, pero lo que está pasando últimamente no me gusta.
-¿En qué medida es producto de la imagen que da la clase política?
-Esa imagen no está en su mejor momento. Lo que tenemos que hacer los políticos es vivir como los ciudadanos y anticiparnos a lo que demandan. Me vienen a la cabeza políticos como Adolfo Suárez, que daban mucho y recibían poco.