Los «irmandiños» de Beiras boicotean por segunda vez el consello nacional del BNG para constituirse como partido político
09 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.La última vez que se reunió el máximo órgano de dirección del BNG, el consello nacional, fue hace dos meses y lo hizo con el boicot declarado de la persona que lideró el frente nacionalista durante 20 años, Xosé Manuel Beiras, y su batallón de seguidores del Encontro Irmandiño (EI). Para el próximo sábado está convocado otro consello nacional, pero los irmandiños dejarán de nuevo vacías sus catorce sillas debido a que, en paralelo, celebrarán una asamblea para constituirse en partido político y aprobar un documento muy crítico con el PP, pero también con la dirección del BNG, a la que acusan de crear una fuerza «inerme para combater» al Gobierno de Feijoo.
Los movimientos que se suceden en el grupo liderado por Beiras, unido al goteo de bajas registrado en los últimos meses en Máis Galiza (+G), la corriente interna dirigida por Carlos Aymerich, evidencian que los caminos que hace tres décadas empezaron a confluir en el proyecto común del Bloque Nacionalista Galego empiezan ahora a bifurcarse. Y básicamente por dos razones. De un lado está el desánimo provocado por la progresiva pérdida de apoyo electoral desde el año 2001, algo que se agravó con el desalojo de la Xunta en el 2009, y del otro lado se anotan las reticencias de la UPG a compartir el mando en plaza con grupos mucho menos organizados, como +G o el propio EI, a los que la fuerza hegemónica del BNG mira con gran desconfianza.
El documento de tesis políticas que guiará a los beiristas en su constitución como partido apuesta por hacer una «oposición total» al Partido Popular, pues entiende que es la única forma de «impedir o avance da dereita», aunque dudan de que el Bloque esté ahora mismo en disposición de hacer esta labor. Es más, juzgan al nacionalismo gallego como una fuerza «inerme» para combatir en estos momentos al Ejecutivo de Feijoo, cuando esta labor de oposición «máis fácil debía ser pola evidencia da política antigalega e antisocial» practicada desde la Xunta.
Unidad irrenunciable
Tanto es así que pese a que los beiristas consideran de forma inequívoca que la unidad del nacionalismo es un «obxectivo irrenunciábel» para conformar una alternativa real al PP, también ponen condiciones para su continuidad en el BNG, condiciones que pasan por lograr la «rexeneración» del frente nacionalista, la devolución de las riendas de la organización a la militancia y por el «desarme do aparello burocrático» que solo está al servicio de la dirección, es decir, de la U que dirige Francisco Rodríguez.
La escisión o salida del BNG es algo que no figura en la ponencia política de los irmandiños , si bien se trata de un documento que solo se cerrará una vez que se celebre la asamblea. En todo caso, la amenaza de escisión es como una especie de fantasma que planea desde hace meses por la casa común del nacionalismo, sobre todo después de que Máis Galiza se fracturara en dos grandes bandos: el que apuesta por el concierto con la UPG, liderado por Aymerich, y el que aspiraba a constituir una mayoría alternativa a la U con el apoyo irmandiño , opción que el propio Aymerich minó.
La constitución del EI en partido es solo un paso intermedio, o quizás no, hacia la escisión. Y sin duda volverá a colocar a Beiras en el centro del debate político, con una de las decisiones más importantes de su vida, pues el hecho de que decida o no respaldar esta salida del BNG va a ser determinante para el futuro del batallón irmandiño .