07 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
La estricnina está considerada como un veneno sintético fuerte y muy tóxico, utilizado en épocas pasadas comúnmente como pesticida y específicamente como matarratas. En España su uso está prohibido desde hace años debido a su peligrosidad y al alto número de accidentes mortales que provocaba. Es un polvo cristalino blanco, inodoro y amargo que puede ser consumido por boca, inhalado, mezclado en una solución o suministrado de forma intravenosa. Consumido en altas dosis, como parece ser que habría ocurrido en este caso, produce una parálisis muscular y fuertes convulsiones, desencadenando una muerte muy dolorosa.