Desalojan una residencia de mayores y varias casas por un fuego en Ponteareas

L. Míguez / P. Seoane / F. Albo VIGO/OURENSE/MONFORTE/LA VOZ.

GALICIA

Una residencia privada con 25 mayores y varias viviendas desalojadas. Fue a consecuencia del incendio que ayer por la tarde puso en jaque a Ponteareas y terminó arrasando 50 hectáreas de terreno. El calor reactivó los fuegos intencionados que se registraron la semana pasada hasta el punto de que las unidades militares se vieron desbordadas y fueron precisos dos helicópteros y tres hidroaviones. En la extinción colaboraron varios servicios de Protección Civil, bomberos municipales, medio centenar de militares, cinco motobombas, cuatro agentes forestales y un técnico de coordinación. Las llamas, iniciadas sobre las 14.30 horas, amenazaron un núcleo habitado de la parroquia de Cumiar, por lo que se tomó la decisión de que los vecinos abandonaran sus casas. Lo mismo ocurrió con la residencia: los mayores fueron trasladados a una vivienda cercana y un restaurante, detalló el edil Juan Carlos González. Pese a que no corrieron peligro, el riesgo de inhalación de humo provocó que, al cierre de esta edición, no hubieran podido regresar a sus habitaciones, cuando las brigadas regaban el área para tratar de evitar que el fuego rebrotase. «Ha ido cogiendo fuerza y nos resultó imposible pararlo antes, así que se ha extendido y nos ha desbordado», apuntó el responsable de extinción, Pablo Lerco. Parte de los brigadistas tuvieron que dejar el lugar sobre las 20.30 horas para dirigirse a otro fuego en el cercano concello de As Neves. La comarca sufrió una de sus peores tardes, ya que en O Porriño se registró otro incendio en la parroquia de Torneiros que llegó a situarse a menos de 40 metros de unas casas. Finalmente, fue extinguido por trabajadores del parque comarcal. Ourense, Cualedro y Sober Hasta 32 brigadas lucharon contra un incendio en las afueras de Ourense, en la parroquia de Castro de Beiro, que había comenzado sobre las cuatro menos cuarto de la tarde del martes y no fue posible controlar hasta poco después del mediodía de ayer. Desde primera hora de la mañana, la concentración de medio aéreos permitió apurar las labores para acabar con un fuego que afectó una superficie que Medio Rural cifra en 45 hectáreas, de las cuales algo más de 12 corresponden a arbolado. La difícil orografía dificultó la extinción, en la que se precisaron 14 motobombas, 15 helicópteros y 7 aviones. En otro incendio, en el municipio ourensano de Cualedro, quedaron arrasadas por las llamas un total de 28 hectáreas durante las siete horas en que permaneció activo, hasta la medianoche del pasado martes. Ya en la provincia de Lugo, en Sober, un incendio -declarado poco después de las cinco de la tarde del martes- continuaba activo a última hora de ayer en una zona escarpada del cañón del Sil en la que el trabajo de extinción resulta muy complicado. De hecho, lograron atajar el fuego en la mayor parte de la superficie afectada, en la parroquia de San Martiño de Anllo, pero al final del día seguían humeando pequeños focos en lugares inaccesibles a los medios terrestres. Por ello no se descartaba la posibilidad de que el incendio se reavivase a pesar de estar ya casi controlado. Medio Rural estima que afectó a unas 70 hectáreas de terreno y quemó vegetación arbustiva y una superficie no determinada de pinos y otros árboles. El alcalde de Sober, José Gómez, sostiene que el fuego fue intencionado y dice que, según algunos vecinos, se originó a la vez en tres puntos distintos. Hasta dieciséis concellos registraron diez o más fuegos forestales desde el pasado 1 de julio, la mayor parte en la provincia de Ourense y en el sur de la de Pontevedra, según datos facilitados por Medio Rural.