El Concello de Oia alquila un edificio inacabado y sin licencia, que se usa como centro de salud
GALICIA
El Ayuntamiento paga una renta de 1.455 euros mensuales a un presunto infractor
29 jun 2010 . Actualizado a las 11:47 h.El Sergas presta el servicio de atención primaria en la localidad pontevedresa de Oia en un edificio de alquiler que paga el Ayuntamiento y que no tiene licencia municipal de primera ocupación, porque, entre otras razones, las obras aún no terminaron. El inmueble pertenece a un vecino que cobra al Concello una renta de 1.455 euros mensuales y a quien, por otra parte, el gobierno local abrió un expediente de reposición de la legalidad porque construyó otra vivienda sin licencia al lado del inmueble que alberga el centro de salud. Las autoridades locales decidieron a comienzos de año cerrar del primitivo centro médico en el casco urbano debido a la precariedad de las instalaciones y alquiló este local para usarlo provisionalmente hasta que el Sergas construya un edificio. Así, los pacientes acuden desde entonces a la planta baja de una vivienda en construcción que aún no tiene tejado. Unas presuntas irregularidades que ya han sido denunciadas podrían impedir al gobierno otorgar el permiso de uso de las instalaciones. Y es que la obra realizada rebasa la edificabilidad permitida, incumple alineaciones exigidas y el requisito de parcela mínima. Por otra parte, se observa que es una vivienda plurifamiliar construida en terrenos clasificados como de edificación unifamiliar aislada o adosada. Las autoridades locales tienen una dificultad mayor para poder legalizar el centro de salud. Existe una sentencia reciente que impide al Concello otorgar licencias en sus áreas urbanas por la carencia de un servicio municipal de traída de agua. La Consellería de Medio Ambiente está a punto de anunciar una inversión para crear esta infraestructura, pero, hasta que no se realice y entre en servicio, el urbanismo está paralizado, por lo que tampoco pueden autorizar la construcción del nuevo centro de salud. El edil de urbanismo, Camilo González, admitió la irregularidad del policlínico provisional, pero culpó al anterior Gobierno de la Xunta, porque, argumenta, el bipartito dio el visto bueno al proyecto. El Sergas, por su parte, no se hace responsable de las posibles irregularidades que pudo cometer el Concello porque se limita a comprobar que las instalaciones cedidas se adecúan al plan funcional del centro de salud.