10 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Hace tan solo tres años Sanxenxo contaba con uno de los presupuestos más altos de Galicia, pero la crisis del ladrillo ha hecho caer la inversión en nueve millones en dos años. «Tenemos suerte de que contamos con los impuestos de muchos vecinos que no residen aquí casi todo el año, pero eso ya no llega», admite la alcaldesa. Las empresas han empezado a pedirle fraccionar los pagos de tasas e impuestos «y eso nos deja menos margen de maniobra, pero tratamos de evitar los créditos, porque endeudarse es muy peligroso y no es la mejor salida cuando aún no se ve luz al final del túnel», señala Catalina González.