Las chicas ya no declaran en el cuartel por precaución

La Voz

GALICIA

02 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El hecho de que la jueza siga avanzando en la operación medio año después de que trascendiese públicamente provoca inquietud en algunos sectores y crea situaciones cuanto menos extrañas. En el seno de la comandancia lucense es palpable la existencia de bandos. Hay un sector que apoya con decisión a los guardias imputados y que muestra su malestar con los que trabajan para la jueza. Y otro está en la línea opuesta. Incluso en su momento hubo alguien que dio una patada a la puerta del despacho de dos de los investigadores.

El grueso de la operación fue realizado por agentes enviados de Madrid y también por otros de Lugo comisionados específicamente por la instructora, lo que hace que solo a ella tengan que darle cuenta del avance de sus pesquisas. Este último aspecto preocuparía a los mandos, según algunos guardias, por no poder conocer de primera mano y al momento el curso de las mismas.

Algunas fuentes apuntan a que los investigadores se encuentran cada vez más a menudo con carencia de medios y apoyos, y no falta quien asegura que, en niveles superiores, la operación Carioca es tan incómoda -por los sarpullidos que puede provocar- que no apetece que se llegue al fondo del asunto. Es más, la jueza hizo requerimientos a mandos en varias ocasiones para poder realizar su trabajo, según aseguraron varias personas conocedoras de la investigación.

La instructora también adoptó algunas decisiones que podrían estar relacionadas con la actuación de la Guardia Civil. Desde hace una semana, aproximadamente, la toma de declaración a mujeres relacionadas con el caso ya no se efectúa en las dependencias de la comandancia lucense, sino en las oficinas judiciales, adonde se desplazan los guardias. Así, el pasado viernes ya recogieron el testimonio de una mujer en la sala de vistas del juzgado, y no en el cuartel.

El guardia sigue de servicio

El subteniente que fue detenido y posteriormente liberado, y al que la jueza le imputa media docena de delitos, sigue en su puesto. Esta circunstancia causa una gran extrañeza en algunos sectores que aseguran no entender los criterios que se aplican. Agentes que llegaron a ser imputados recientemente por cuestiones aparentemente de menor trascendencia fueron apartados de manera fulminante. Según diversas fuentes, el subteniente imputado podría solicitar una baja en breve.