Afirma que pretende aliviar la tensión generada tras el congreso provincial
09 mar 2010 . Actualizado a las 10:24 h.José Luis Baltar no se rinde. El veterano político ourensano anunció a bombo y platillo que se retiraba de la primera línea de batalla, no sin antes hacerse de rogar para tomar una decisión, pedir sucesivas prórrogas y confirmar su intención a no optar a la presidencia del PP en Ourense horas antes de que su hijo abriese al público su oficina electoral e iniciase el reparto de su propaganda y cartelería electoral para acceder al cargo que ocupaba su padre en el partido. Muchos vieron la puerta abierta para culminar la definitiva renovación del PP de Galicia y la erradicación de las baronías. Baltar incluso amagó con cumplir la aplazada promesa de recuperar el tiempo perdido y dedicar más horas a su familia renunciando también a la presidencia de la Diputación de Ourense si era menester.
Pero el ex alcalde de Nogueira de Ramuín maneja los tiempos y los hechos, y su olfato político le advierte de que el 38% de votos de Jiménez Morán en el último congreso para elegir al presidente del PP en la provincia de Ourense y el enconamiento de las posturas enfrentadas de los partidarios de José Manuel Baltar y de Jiménez Morán (o lo que es lo mismo, de José Luis Baltar y José Manuel Baltar y sus afines, por un lado, y el sector oficial en la línea de Núñez Feijoo y Compostela, por otro) no presagia nada bueno.
Y Baltar ha recurrido a sus mejores argumentos, clásicos por otra parte, para abrir la puerta a la sucesión de sí mismo. Las luchas internas en el seno del PP y su deseo de no fallarle a los «alcaldes e militantes que me están pedindo que continúe» son sus puntos de apoyo para esta «meditada» decisión.
Dosificando mensajes
En su discurso triunfal del 30 de enero, cuando resultó elegido presidente provincial del PP de Ourense, José Manuel Baltar Blanco aseguró que su padre seguiría al frente de la Diputación si ese era su deseo. Y su padre, José Luis Baltar, fue dosificando sus mensajes al respecto en las últimas semanas: si cabía la posibilidad de continuar otros cuatro años, si será él quien reflote la economía de la Diputación de Ourense -como le espetó al portavoz del BNG, Xosé Manoel Fírvida, en el último pleno provincial- y que todavía sigue siendo «un activo importante no PP».
La Diputación presentaba ayer un encuentro internacional sobre la castaña y, al ser preguntado sobre su futuro, Baltar decidió que había llegado el momento de abrir el «ourizo» de su futuro político: confirmó que su intención es optar a seguir al frente de la Diputación de Ourense y que ha decidido mantenerse en primera línea de la política provincial «despois de ver as actuacións que houbo nas semanas previas á celebración do congreso provincial». Esta circunstancia, la cita congresual particularmente dura y crispada, ha hecho recapacitar a Baltar Pumar, que se ve «na obriga de estar aí para ver se son capaz de ir moderando a situación dalgunha maneira e rematar cos enfrontamentos que poida haber». El presidente de la Diputación ourensana explicó que rectificaba su intención inicial de retirarse para tratar de apaciguar los ánimos y reconducir la situación «porque temos que olvidarnos dos problemas e traballar xuntos de cara ás próximas eleccións municipais» y para atender la demanda de la mayoría de los alcaldes y militantes del PP «que mo están pedindo».
Permiso de su hijo
Baltar matizó que no es su intención restar protagonismo a su hijo y que las declaraciones fueron autorizadas «polo presidente provincial -su hijo-, porque cando un fai unhas declaracións deste tipo haille que pedir permiso ao presidente provincial». A pesar de las reiteradas llamadas realizadas, ayer fue imposible conocer la valoración de José Manuel Baltar sobre la decisión de su progenitor.