La Guardia Civil sigue sin hallar rastro del paradero del holandés residente en el municipio de Petín, en la montaña ourensana
27 ene 2010 . Actualizado a las 02:20 h.«Estoy segura de que Martin está en las montañas». La que habla es Margo Pool, la esposa del holandés residente en el municipio ourensano de Petín de Valdeorras que desapareció el martes de la semana pasada sin que hayan aflorado pistas que permitan discernir si sufrió un accidente (y se precipitó por uno de los desfiladeros de la montaña que rodea la carretera hasta su casa en el pueblo de Santoalla), fue víctima de un delito o si decidió marcharse por voluntad propia. «De momento todas las hipótesis están abiertas», según fuentes de la Guardia Civil, después de que las diferentes batidas por el monte no hayan permitido localizar a Martin Verfondern ni su vehículo. En coche, en motocicleta, a pie (y con perros adiestrados) e incluso en helicóptero y en barca -por los embalses de la zona- lo han buscado los agentes (hasta 15 patrullas) y los voluntarios de Protección Civil sin que se haya encontrado ni rastro del hombre. Tampoco se descarta que Verfondern haya decidido abandonar Petín, pero no se han registrado movimientos en sus cuentas bancarias. Además, la alerta enviada a las patrullas de Tráfico de toda España sobre el coche -un todoterreno verde de grandes dimensiones que no pasa fácilmente desaparecido- tampoco ha dado resultado. En estos ocho días el holandés no ha recurrido a sus amigos, ya que su esposa ha contactado con ellos «y nadie sabe nada», dice la mujer, que se muestra convencida de que su marido «ha sufrido un accidente, quizás un ataque al corazón, y se ha salido de la carretera y está por ahí, porque aunque han mirado, hay zonas con maleza muy alta y el coche puede estar oculto», sostiene Pool, que se resiste a perder la esperanza. Precisamente, para buscar en estas zonas escarpadas llegó hasta Valdeorras el helicóptero de la Guardia Civil, que durante los dos últimos días trabajó junto a la división de montaña de Trives, aunque sin descubrir ningún rastro. Ayer los agentes de la Policía Judicial interrogaron a varias personas que frecuentan la carretera entre Petín (en donde se le perdió la pista) y Santoalla para tratar de perfilar el recorrido que siguió Verfondern, sin que la investigación haya arrojado luz sobre el caso.