Bessa pronostica que Portugal, al igual que España, tendrá un crecimiento lento después de la crisis
03 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Daniel Bessa fue ministro de Economía e Industria en uno de los Gobiernos del socialista Antonio Guterres. Desde hace años es consultor de empresas.
-¿Qué le pasa a la economía portuguesa? ¿Cómo se explica que lleven casi diez años en crisis?
-Crecimos mucho en los noventa, pero muy virados hacia el mercado interior, basados en el consumo privado y el gasto público. Y eso generó un déficit externo enorme. Las importaciones se dispararon y Portugal llegó al principio del siglo con un problema serio en las cuentas públicas. Desde entonces, no nos hemos vuelto a recuperar. Hasta el año pasado estábamos creciendo muy poco, pero hay que decir que estábamos creciendo con salud, por primera vez aumentaban las exportaciones. La crisis global lo ha arruinado todo.
-¿Qué pasará cuando acabe la crisis? ¿En qué posición quedará Portugal?
-Esa es la gran pregunta. La OCDE pronostica que el país seguirá creciendo a tasas bajas desde que la economía comience a recuperarse, en el 2011, hasta el 2007. El problema de la economía portuguesa es estructural. Necesitamos buscar productos que se vendan en un mercado global. A España le ocurre algo parecido, creció mucho a partir del mercado inmobiliario y del consumo interno, aunque entró en esta crisis en una posición mejor. Pero mi pronóstico es que cuando la economía global se recupere, España experimentará un crecimiento lento.
-El norte del país es la región que más está sufriendo la crisis. ¿Será también la que tirará del carro para salir de ella?
-Las nuevas empresas que han nacido en los últimos años orientadas a las exportación están aquí. Estamos progresando mucho en sectores como los componentes eléctricos, la investigación en medicamentos. Esto ya no tiene nada que ver con los zapatos o el textil. El problema es que, en términos absolutos, estos sectores todavía pesan mucho más, y el empleo que se está perdiendo aquí todavía es superior al que generan esas otras actividades de futuro.
-La crisis que padece Galicia está haciendo mucho daño en la Región Norte. ¿Puede Galicia servir de ayuda para lograr una recuperación económica?
-Tenemos que colaborar mucho más de lo que se ha hecho hasta ahora. Tenemos una proximidad cultural muy grande, no solo en el tema de la lengua. Pero desde el punto de vista económico hay muchas cosas que mejorar. En el área textil, por ejemplo: Galicia se limita a aprovechar la mano de obra barata que tenemos aquí. Habría que buscar muchas más sinergias. Nosotros tenemos una gran capacidad industrial, es cierto, pero también un centro tecnológico que investiga las materias primas del futuro, los procesos, del que carece Galicia. Los gallegos sois más fuertes en el área logística y sobre todo en el ámbito comercial. Portugal no tiene ninguna marca como Zara o Adolfo Domínguez. La cooperación debería de ser mejor.
-¿Hasta ahora cree que se ha competido más de lo que se ha colaborado?
-La relación es buena desde el punto de vista cultural y político. Pero a nivel económico deberíamos de colaborar más y competir menos. En áreas como el turismo deberíamos de trabajar como una verdadera eurorregión. Tenemos marcas culturales muy fuertes, como Serralves o Santiago. Se podrían hacer cosas conjuntas en materia de turismo religioso, la cultura del vino...
-¿Cree que aún hay barreras, aunque haya desaparecido la frontera?
-Yo no sé si un gallego ve con los mismos ojos a Galp que a Repsol. En Portugal estamos más acostumbrados a ver marcas españolas que al revés. Yo me dedico a asesorar a empresas del área de Oporto, y cuando me plantean la posibilidad de ampliar mercado hacia Lisboa, siempre les digo que se planteen expandirse hacia Galicia. Un habitante de Vigo, Santiago o A Coruña se parece mucho más a uno de Oporto que alguien de Lisboa. Para nosotros, Galicia es un mercado mucho más próximo.