Recibido a gritos por sus pacientes

GALICIA

Coté fue llevado ayer de nuevo a los juzgados de Ferrol, donde varios afectados lanzaron jeringuillas contra el furgón policial

14 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«¡Ojalá haya justicia en Galicia¡ Que se haga justicia para todo el mundo! ¡Para todo el mundo!». Faltaban pocos minutos para las diez cuando Mónica, una de las víctimas de Coté, alzó la voz para gritar estas palabras. Lo hizo mientras el falso médico entraba en los juzgados de Ferrol dentro de un furgón de la Guardia Civil.

Los afectados que lo esperaban a las puertas del juzgado no lo pudieron ver, pero se hicieron sentir. Algunos lanzaron jeringuillas, como las que él utilizaba, contra el furgón. Otros, como Mónica, le llamaban «terrorista», «asesino» y «estafador». Y también hubo quienes, rotos por la rabia y la tensión, se echaron a llorar. Los afectados no se rindieron. Subieron hasta la planta en la que Coté declaró y, a su salida, cuando ya el juez había dictado prisión sin fianza, le mostraron su rechazo a la cara. Volvieron los gritos, pero fue diferente, porque cuando Coté desapareció por los pasillos ya no hubo más tensión ni rabia contenida. Solo tranquilidad. Y mucha satisfacción. «Hoy ha sido un gran día para nosotros; a partir de ahora dormiremos más tranquilos», decía con una sonrisa Esther Fontán, presidenta de la asociación que engloba a afectados de Coté.