Desalojan un edificio en Pontevedra ante el riesgo de que se derrumbe

GALICIA

Los inquilinos de un céntrico edificio pontevedrés tuvieron que ser desalojados ayer por la tarde ante el riesgo de que se viniese abajo. Todo parece indicar, a falta de que concluyan las valoraciones e inspecciones, que el suceso tuvo su origen el pasado lunes cuando una máquina de las obras de construcción de un edificio en el solar trasero del inmueble afectado perforó una bolsa de agua.

Esto provocó que después de que el líquido saliese se produjese «un asentamiento de la cimentación» del número 17 de la calle Benito Corbal. «Los daños han sido más súbitos que preocupantes. Son unas grietas en las paredes y una pérdida de nivel en determinados puntos de los forjados. No parece que sea nada alarmante», explicó Luis Martínez, arquitecto y portavoz de la empresa Ramigón.

En todo caso, y en aras de la seguridad de los inquilinos, se optó por realojarlos en dos hoteles de Pontevedra. Se estima que tendrán que estar fuera de sus viviendas entre cuatro y cinco días, tiempo en el que tres tiendas, situadas en los bajos del inmueble, tendrán que permanecer cerradas.

Los afectados, entre los que se encuentra Javier Domínguez, portavoz municipal del Partido Popular en el Concello de Poio, no dudaron en destacar la labor que desempeñaron bomberos, Policía Local y Protección Civil, que optaron por cortar al tráfico durante cerca de tres horas la calle Benito Corbal.