La Xunta valorará la gratuidad de los libros en función de los fondos

E. Á.

GALICIA

«De entrada contémplase, e de feito está aí enriba da mesa», apuntó Jesús Vázquez respecto a la gratuidad de los libros de texto que inició el anterior Gobierno del PP y generalizó el bipartito. Sin embargo, el conselleiro recuerda que aún hay que hablar de todos esos temas «porque son unha situación e unhas cuestións que haberá que valorar, xunto con todo o de presupostos».

El responsable de la Consellería de Educación se expresó así ayer cuando, tras reconocer la mala situación económica de su departamento, se le preguntó si la gratuidad podría ser uno de los temas a replantearse. Aun sin entrar en detalle, Jesús Vázquez indicó que de entrada no están manejando ninguna medida de recorte, sino cómo hacer frente a ciertas situaciones que quedaron pendientes, en un momento en el que la coyuntura económica «é moi complicada». Próximamente, al igual que hizo Sanidade, la consellería dará a conocer cuál es la situación financiera real de su departamento.

Quienes ya se pueden olvidar de un nuevo plan económico son los rectores. En una de sus pocas frases contundentes, Vázquez dijo que «nestes momentos é imposible falar dun novo plan neste ano». El actual tiene vigencia hasta el 2010, pero cuando el bipartito llegó al Gobierno se comprometió a revisarlo antes. Primero se fijó de plazo los primeros seis meses del 2008 para llevar a cabo la negociación, y finalmente quedó pospuesto. Los rectores contaban que este fuera uno de los temas prioritarios en los primeros meses de gobierno de Vázquez, pero la realidad no será esa.

«Estamos traballando cos reitores, para nós é unha preocupación a educación, tanto a universitaria como a non universitaria. A Universidade ten que xogar un papel importante, pero tamén somos coñecedores da situación económica que hai, e así se lle manifestou aos reitores».

Reacciones

Cuando la anterior Consellería de Educación aplazó el debate sobre la financiación hasta el primer semestre del 2009 los rectores criticaron duramente esta decisión. El más explícito fue Senén Barro -la Universidade de Santiago ha sido la institución docente que tuvo los problemas económicos más acuciantes durante los últimos años-, pero todos se sumaron al carro de las reivindicaciones.

Barro afirmaba hace aproximadamente un mes que esperaba que el nuevo plan fuese una prioridad para el nuevo Gobierno, por lo que las declaraciones del conselleiro han debido caer como un jarro de agua fría.