Feijoo se basará en las quejas llegadas al Valedor do Pobo para reformar el decreto del gallego
GALICIA
La Xunta dispone ya de una nueva palanca para impulsar la reforma del decreto del gallego: las quejas ciudadanas que recibe el Valedor do Pobo, aunque unas apoyan el castellano y otras la lengua propia de Galicia, según matizó ayer el defensor de los gallegos , Benigno López, tras su encuentro en el pazo de Raxoi con el presidente de la Xunta.
Alberto Núñez Feijoo indicó que las reclamaciones que se presenten en la institución en torno al idioma serán tenidas en cuenta a la hora de articular un nuevo decreto. El actual obliga a cursar al menos el 50% de las asignaturas en gallego y la Xunta ha justificado hasta el momento la necesidad de revisarlo, entre otras cosas, por las «numerosas» quejas recibidas en la Consellería de Educación. «Nós tomaremos nota das queixas que se formulen, as estudiaremos, así como as recomendacións do Valedor en relación co bilingüismo harmónico, e será unha das liñas [a seguir] para as propostas de consenso», manifestó Feijoo, al finalizar la reunión.
El valedor no reveló el número de quejas sobre el gallego que llegan a la institución. Tampoco la Xunta ha cuantificado las reclamaciones de los padres por este asunto, pero el defensor de los gallegos reconoció que «desde que se iniciou o proceso electoral» las misivas dirigidas a la institución han disminuido con carácter general, «e tamén as do galego». «É como se a sociedade se mantivera expectante do que se poidera producir no futuro», observó López.
López, que invitó a la Xunta a participar en el 25 aniversario de la institución, sostuvo que entre las quejas recibidas «unhas defenden o galego e outras o castelán», pero rehusó opinar sobre la conveniencia de revisar el decreto, asunto que no consideró de su competencia. «Eu sei o que din os medios», zanjó.
Independiente
Alberto Núñez Feijoo enmarcó ayer la elección de Anxo Lorenzo como nuevo secretario xeral de Política Lingüística en el criterio de dar entrada a perfiles independientes en el nuevo gabinete. «Dixemos hai tempo que hai determinados cargos do Goberno que poden ser independientes. A lingua é de toda a sociedade e o Goberno ten que intentar solucionar un problema cando o hai», subrayó, en referencia al que será el principal cometido del nuevo alto cargo, la revisión del decreto sobre el uso del gallego en la enseñanza. El presidente, que resaltó la condición de lingüista independiente del nuevo secretario xeral, ratificó al respecto su compromiso de derogar el actual decreto y promover otro «co obxectivo de consensuar o bilingüismo cordial e amable da rúa no ensino».
A preguntas de los periodistas sobre si el hecho de que la proximidad de Lorenzo al PSdeG puede suponer un guiño al consenso, Feijoo abundó en el cometido del nuevo cargo de reformar el decreto para «intentar solucionar o problema buscando o consenso de todos». Señaló que la Xunta presentará una propuesta de nuevo decreto en los próximos meses. Sobre las críticas de la Real Academia Galega a la Xunta, por considerar que las medidas anunciadas en materia de política lingüística desprotegen el gallego, anunció que este domingo coincidirá con su presidente en un acto de homenaje a Ramón Piñeiro, y enfatizó su mensaje de promoción del gallego desde la cordialidad entre los dos idiomas. «Creo na liberdade e na promoción do galego, e estou seguro de que a Academia o comparte», proclamó.
Más de 350 equipos de normalización lingüística exigieron que se mantenga la legislación vigente sobre el gallego y se articulen medidas no solo para protegerlo sino para potenciarlo, para lo que entregaron firmas recogidas por CIG-Ensino, promotor de la campaña. También en Santiago se manifestaron un centenar de jóvenes en defensa de una educación en gallego.