Muere un conductor de 16 años al estrellar un coche contra dos edificios en A Coruña

GALICIA

Los otros tres ocupantes del turismo se dieron a la fuga y abandonaron el cadáver de su compañero

03 mar 2009 . Actualizado a las 11:30 h.

Daños en dos medianas, en otros tantos edificios, en un banco, en un automóvil, y un joven rumano de 16 años muerto. Ese es el trágico balance de un suceso ocurrido la madrugada de ayer en la ronda de Nelle de A Coruña, y en el que la velocidad y la imprudencia parecen las causas más probables del siniestro.

El accidente ocurrió pasadas las dos y media de la madrugada, cuando el coche que conducía el chico de 16 años, en el que viajaban otros tres acompañantes, se disponía a descender por esta ronda, de doble carril en cada sentido. Por causas que aún se investigan, el conductor perdió el control del turismo, un Opel Vectra bastante antiguo, que cruzó la mediana de césped, invadió los carriles de subida y fue a chocar contra la puerta de un negocio informático situado en la acera de enfrente, a la altura del número 46.

Pero su recorrido no acabó ahí. El coche salió despedido y cruzó de izquierda a derecha los cuatro carriles de circulación separados por una mediana, que en este tramo está formada por unas barreras de plástico sujetas al suelo y conocidas como aletas de tiburón. El coche también se llevó por delante un banco de madera que estaba anclado a la acera y acabó chocando contra el número 17 de la ronda de Nelle, frente a una librería.

El conductor, D.?C., que tenía 16 años, murió a consecuencia de las graves heridas que sufrió, mientras que los otros tres pasajeros se dieron a la fuga al comprobar que el conductor había muerto. Unas jóvenes que caminaban por la zona en esos momentos alertaron a la Policía Local y a los servicios de emergencia del 061, que se personaron rápidamente en el lugar de los hechos, aunque no pudieron hacer nada para salvar la vida del conductor.

Teresa Moreta, propietaria de la librería contra la que se estrelló finalmente el Opel Vectra, explicó que al llegar a trabajar sobre las siete de la mañana vio que la reja estaba llena de gravilla y que le costaba abrirla. «Luego, me di cuenta de que había salpicaduras de sangre, y decidí llamar a la policía. La patrulla que vino no me dijo nada, y fue después, cuando llegó otra, cuando los agentes me contaron lo sucedido», afirmó.

Apenas hay datos

Ella, igual que el resto de los vecinos de la calle, apenas podían aportar datos de lo sucedido. Muchos dijeron que estaban durmiendo y que no se habían enterado. Otros habían oído un fuerte golpe, e incluso alguno pudo ver al joven muerto dentro del coche siniestrado, aunque no pudo divisar a los acompañantes que huyeron después del suceso.

Los agentes de la unidad de atestados de la Policía Local de A Coruña dedicaron todo el día de ayer a intentar localizar e identificar a los tres pasajeros del Opel Vectra que huyeron del lugar. Los investigadores no descartan incluso que hubiesen abandonado la ciudad en autobús o en tren. De hecho, aunque los agentes visitaron varios pisos donde se suelen alojar los inmigrantes rumanos que llegan a A Coruña, no consiguieron pistas suficientes sobre ellos y su posible paradero.

Otro de los inconvenientes que se encontraron los policías es que las cámaras de vigilancia de tráfico no llegan a cubrir el lugar exacto donde ocurrió el siniestro, y que no está considerado un punto negro, ya que no se suelen producir accidentes allí. Lo que sí pudieron descubrir los encargados de la investigación es que el coche no había sido robado y que podría pertenecer a uno de los fugados.

La identificación del cadáver del conductor tampoco fue una tarea fácil, puesto que por la mañana uno de los allegados de la víctima aseguró a los agentes que el joven fallecido tenía 17 años y que su nombre respondía a las iniciales C.?D.?N. Sin embargo, horas después se personó en las dependencias policiales un familiar del joven muerto y confirmó que todavía tenía 16 años y que su verdadero nombre tenía como iniciales D.?C.

A última hora de la tarde de ayer, los agentes de la Policía Local de A Coruña continuaban con la investigación para intentar aclarar este trágico suceso.