La empresaria gallega tiroteada en Caracas quizás conocía a sus asesinos

GALICIA

01 dic 2008 . Actualizado a las 13:12 h.

La policía venezolana analiza las imágenes captadas por una cámara de seguridad del Teatro La Campiña de Caracas en relación con el crimen de la empresaria gallega Sesita Vecoña Otero. El vídeo captó a la una y media de la madrugada del jueves a una pareja de huéspedes cuando huían del Hotel Royal Palace (frente al teatro) tras asesinar a tiros a la propietaria, de 62 años y natural de Magros (Beariz, Ourense).?Los detectives de la división de homicidios estudian las cintas de vídeo, en las que se observan dos vehículos que salen del área de estacionamiento.

Sesita Vecoña fue asesinada en el interior de la habitación número 52, donde horas antes se habían hospedado un hombre y una mujer. Los empleados se asustaron al escuchar las detonaciones y, a las puertas del hotel, los supuestos autores del crimen se encontraron con el ama de llaves, Carmen Tais, quien al intentar detenerlos resultó herida. Esta mujer elaboró los retratos robot de la pareja, a quienes ahora se busca y para los cuales ya se dispone de más información gracias a las imágenes grabadas.

Los investigadores manejan varias hipótesis en torno al móvil del asesinato. Sostienen que Sesita pudo haber sido atacada por algún ex empleado del hotel. Para ello, investigan el entorno laboral. Al parecer, el vigilante de seguridad se marchó hace dos semanas. Los investigadores también han interrogado a uno de los hijos de la gallega y tienen intención de hacerlo con otro de los vástagos. Estos dos jóvenes, Elisardo y José Manuel, trabajan en la empresa familiar, que posee cuatro hoteles.

Según el diario El Universal, ?antes de emprender la huida, los criminales robaron el libro de registros donde habían sido fichadas sus identidades.?A los detectives les llama la atención que la mujer acudiese a la habitación donde se encontraban sus asesinos. Por ello presumen que la víctima podía conocer de algo a sus agresores. El cadáver estaba tendido en la cama matrimonial de la habitación. La víctima tenía un solo disparo en el pecho, a pesar de que se efectuaron dos detonaciones. Los asesinos huyeron por separado a bordo de una camioneta y un automóvil de color blanco.

Negocios y casa en Vigo

«Caracas es una ciudad muy conflictiva. La policía judicial maneja todas la hipótesis. Lo mismo fue un antiguo empleado disgustado o delincuentes que la quisieron secuestrar y ella se resistió. Es un país con mucha delincuencia», indicó ayer en Vigo Roberto Álvarez, su yerno, que precisó que la mujer «no había recibido amenazas ni tenía problemas económicos, los negocios le marchaban bien». Álvarez definió a su suegra como una persona «muy emprendedora y alegre» que «se llevaba muy bien con la gente».

Procedente del municipio ourensano de Beariz, la familia se estableció en Vigo, donde Sesita puso en marcha tres cafeterías en el barrio vigués de Coia. Abrió el bar Hollywood, el Paradise y luego el Hollywood Boulevard. Los dos primeros los traspasó y el tercero se lo cedió a su hija Elsa y a su yerno Roberto.

Tras liquidar sus cafeterías de Vigo, Sesita se estableció hace siete años en Venezuela con su marido, José Alonso Cores, y sus hijos Elisardo y José Manuel. Otra de las hijas, Mari, está asentada en México y la cuarta, Elsa, es la que vive en Vigo, donde la familia tiene un chalé de su propiedad en la avenida de Europa, cerca de la playa de Samil, en el que la víctima se alojó en su última visita a la ciudad hace un mes.

Roberto Álvarez espera que el traslado del cuerpo de su suegra se produzca el próximo viernes o el sábado al aeropuerto de Vigo y desde allí será conducido a Beariz. «Vamos a intentar agilizar lo más posible los trámites burocráticos para traerla cuanto antes», comentó.