«O conflito é co Goberno español», replica Aymerich

G. B. / E. Á.

GALICIA

13 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El portavoz parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, salió ayer al paso de las declaraciones de la secretaria de Organización del PSdeG, a pesar de mostrarse reticente «a entrar en polémicas coa señora Mar Barcón». Eso sí, recordó que «aquí quen pon os euros é o señor Pedro Solbes, que xa dixo que non ía poñer nin un euro máis e que penso que é do mesmo partido que a señora Barcón».

Aymerich considera que se está creando «unha batalla interesada entre comunidades, cando o conflito é co Goberno español, que non quere poñer máis cartos». En línea con las acusaciones del PP sobre el apoyo del PSdeG al Estatut, el parlamentario nacionalista precisó que el PSOE «ata o momento non dixera nada e defendeu o modelo catalán, pero como agora o Goberno central xa dixo que non ía poñer un euro máis, a culpa que a leve Cataluña, e así se lle di desde Madrid. Outros terán que explicar a quen serven, porque a dous señores [en referencia al Gobierno central y a los intereses de la comunidad gallega] non se pode».

Comparecencia de Zapatero

Por otra parte, el conflicto con la Generalitat por la reforma del sistema de financiación ha colocado a Zapatero en una de las situaciones más difíciles desde que llegara al poder. Iniciativa per Catalunya (ICV-EUiA), que comparte grupo con ERC e IU, y el Grupo Mixto se sumaron ayer a la petición del PP para que el presidente del Gobierno comparezca en el Congreso para dar explicaciones sobre la crisis. Aunque CiU rechazó en un principio apoyar la petición del PP, ahora parece dispuesta a respaldar la iniciativa de ICV-EUiA. El voto de CiU puede condicionar también el del PNV, su socio en Galeuscat. El PP está decidido a apoyar la propuesta de Iniciativa en lugar de la suya propia, ya que, según explicó ayer su portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría, «lo esencial» es que Zapatero «ponga las cartas boca arriba» en el Parlamento.

Desde el BNG, Francisco Jorquera, que ejerce por turno como portavoz del Grupo Mixto, respaldó la convocatoria de la Diputación Permanente pero adelantó que esta «firma de cortesía» no implica que vaya a apoyar con su voto la petición de comparecencia del presidente del Gobierno. La decisión se tomará el día 20 de agosto en una votación de la Diputación Permanente del Congreso. Este órgano tiene 51 miembros, de los que 24 son socialistas, 19 del PP, y el resto de los grupos tienen dos votos cada uno.

Con ese reparto, el PSOE necesita al menos dos votos para evitar la comparecencia de Zapatero, algo que será muy difícil de conseguir. Por ello, no es descartable que el presidente pida comparecer a petición propia para evitar la humillación de verse obligado a hacerlo.