La ministra de Administraciones Públicas abundó en su tesis de que el proceso para transferir a la Xunta la gestión del tráfico y la seguridad vial será complejo y tendrá un recorrido laborioso. A preguntas de los periodistas sobre su posición en ese punto, Elena Salgado concilió el respeto a la iniciativa consensuada en el Parlamento gallego con el recordatorio de que la propuesta abrirá «un tiempo de trabajo y de discusión» entre los ministerios implicados para su concreción práctica.
«No es un proceso sencillo, y vamos a tener, seguro, opiniones diferentes», anticipó la ministra. Sin embargo, en su primera visita a Galicia desde que arrancó la nueva legislatura, Salgado prefirió dejar la pelota en el tejado del Congreso. «No hay que sustituir a la iniciativa parlamentaria ni al Parlamento», apostilló, y remitió a los periodistas al debate en la Cámara de una iniciativa que espera, confesó, que sea admitida a trámite.
Salgado se presentó ante los medios de comunicación con una elocuente reivindicación de sus orígenes gallegos, con motivo de escoger esta comunidad para su primera salida de Madrid desde que ocupa el cargo: «He querido marcar la diferencia, porque aquí he nacido y esta es mi tierra».