Pérez Touriño critica la designación del sobrino de Rouco Varela como obispo de Lugo

GALICIA

Emilio Pérez Touriño expresó ayer en Madrid su malestar con el nombramiento del nuevo obispo de Lugo, Alfonso Carrasco Rouco. El presidente de la Xunta hizo una reflexión sobre la necesidad de que la Iglesia católica «avance en el sentido más constitucionalista» en lo que afecta a las relaciones con el Estado. Destacó en este sentido que existen «singulares diferencias» entre la cúpula eclesial estatal y la jerarquía católica de Galicia que, según dijo, mantiene posiciones «democráticamente asentadas». Pero a renglón seguido añadió, en referencia a la designación del sobrino del cardenal Rouco Varela para la diócesis de Lugo, que «este último nombramiento probablemente no es la mejor muestra de ese deseo, no es un buen indicador de esa dirección que deseo». La designación el pasado 30 de noviembre de Alfonso Carrasco Rouco para el obispado de Lugo en sustitución del recientemente fallecido José Gómez demuestra, a su juicio, que también en Galicia hay posturas «más integristas». Durante una conferencia pronunciada en un hotel madrileño, a la que acudieron varios conselleiros y el ex presidente de la Xunta Manuel Fraga, Touriño se refirió a la situación de la Iglesia española y los últimos conflictos que ha mantenido con el Gobierno socialista. Criticó lo que consideró como una «injerencia» de los obispos en «el ámbito de la política, en la conciencia ciudadana y en ámbitos propios de la vida parlamentaria» y aseguró que algunos de los últimos pronunciamientos públicos de la Iglesia española generan «interrogantes en un país democrático y maduro». Defensa de la familia El presidente de la Xunta expresó su deseo de que la jerarquía católica «siga jugando su papel», pero aclaró que «la evolución política de un país no debe ser interferida por la posición eclesial». Touriño tachó de «tremendistas» a quienes afirman que el Gobierno socialista ha sumido a la institución de la familia en «la desprotección y el abandono». Por el contrario, aseguró que el apoyo a la familia «ha sido uno de los signos distintivos de la legislatura, uno de los logros de Rodríguez Zapatero». Touriño destacó a este respecto la ley de dependencia o las ayudas a los jóvenes y también medidas que él mismo ha tomado en Galicia, como la gratuidad de los libros de texto, la apertura de los colegios fuera del horario escolar o el incremento de las becas.